La Diócesis de Ciudad Juárez informó oficialmente que su sede episcopal ha quedado vacante, luego de que monseñor José Guadalupe Torres Campos tomó posesión como obispo de la Diócesis de Aguascalientes, conforme a lo establecido por el Código de Derecho Canónico.
De acuerdo con el comunicado, el canon 418 §1 establece que, cuando un obispo es trasladado a otra diócesis, la diócesis que estaba bajo su responsabilidad queda vacante en el momento en que asume el nuevo cargo.
Ante esta situación, el Código de Derecho Canónico dispone que deberá nombrarse un Administrador Diocesano, quien será el encargado de gobernar temporalmente la diócesis. La elección corresponde al Colegio de Consultores y deberá realizarse dentro de los ocho días siguientes a la notificación oficial de la vacante, conforme al canon 421 §1.
La Diócesis precisó que el Administrador Diocesano permanecerá en funciones hasta que el Papa nombre a un nuevo obispo y éste tome posesión de la Diócesis de Ciudad Juárez.
Finalmente, la Iglesia católica convocó a los fieles a unirse en oración para pedir que Cristo, el Buen Pastor, guíe a la comunidad diocesana durante este periodo de transición y provea pronto un nuevo pastor para la diócesis.







