El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, afirmó que el sistema de asilo de ese país “ha estado saturado durante mucho tiempo por solicitudes de asilo frívolas”, situación que, señaló, provoca que transcurran años antes de determinar si quienes presentan una solicitud realmente tienen derecho a recibir asilo.
A través de sus redes sociales, Landau sostuvo que la población de Estados Unidos y de otros países está cansada de las solicitudes de asilo que considera falsas. Recordó que el asilo, de acuerdo con la legislación estadounidense, está destinado a proporcionar un refugio seguro a personas perseguidas por su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social particular u opinión política.
El funcionario cuestionó que el asilo pueda utilizarse como una vía para eludir las leyes de inmigración. Según su explicación, la saturación del sistema significa que mientras las autoridades determinan durante años si un solicitante realmente reúne los requisitos para obtener protección, esas personas pueden permanecer en Estados Unidos y, típicamente, trabajar, tener hijos y echar raíces en el país.
Landau señaló que un caso reciente ilustra, a su juicio, ese tipo de abuso del sistema. Se refirió al colombiano Humberto “Beto” Coral, quien llegó a Estados Unidos con una visa de turista en diciembre de 2015 y unos meses después solicitó asilo. El funcionario cuestionó los argumentos utilizados por Coral para sustentar su solicitud y relató que obtuvo un permiso de trabajo durante los últimos días de la administración de Barack Obama, autorización que continuó renovando durante una década.
Landau también mencionó las actividades políticas que Coral realizó durante ese periodo y sus posteriores declaraciones sobre la situación de los hispanos en Estados Unidos. Finalmente, cuestionó que Coral, mientras solicitaba asilo en Estados Unidos, realizara señalamientos contra el propio gobierno estadounidense y posteriormente alegara haber sido “torturado” durante su detención. Para Landau, el caso constituye un ejemplo de “la disfunción y el abuso” que, según sostiene, existe en el sistema de asilo estadounidense.






