La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, realizó este fin de semana una gira de trabajo por Baja California y Sonora, donde supervisó los avances del Plan de Justicia para San Quintín, revisó proyectos de salud e infraestructura y anunció acciones para mejorar la atención a trabajadores agrícolas, comunidades indígenas y familias de zonas históricamente marginadas. La mandataria estuvo acompañada por autoridades federales, estatales y personal de IMSS-Bienestar, con el objetivo de verificar directamente el cumplimiento de compromisos sociales en el norte del país.
Durante su visita a San Quintín, Baja California, Sheinbaum encabezó actividades relacionadas con el Plan de Justicia para la región, una estrategia enfocada en atender rezagos en salud, vivienda, educación, electrificación, servicios públicos y programas sociales. Entre los anuncios más relevantes destacó la instalación de un Centro Integrador de Servicios, donde distintas dependencias federales brindarán atención directa a trabajadores agrícolas y sus familias.
La presidenta señaló que San Quintín representa una zona prioritaria por la importancia de su actividad agrícola y por las condiciones que durante décadas han enfrentado miles de jornaleros provenientes de distintos estados del país. Por ello, explicó que su gobierno busca garantizar mejores condiciones de vida, acceso a servicios médicos, apoyo social y atención institucional para comunidades que históricamente habían quedado rezagadas.
Como parte de la gira, Sheinbaum también revisó obras de salud vinculadas al IMSS-Bienestar en el norte del país, incluyendo proyectos hospitalarios y de infraestructura médica en Baja California y Sonora. Además, supervisó acciones de mejoramiento urbano, iluminación y servicios públicos, algunas de ellas con participación de ingenieros militares, como parte de una estrategia para fortalecer la atención social y la infraestructura básica en municipios fronterizos.
La mandataria federal aseguró que estas visitas permiten evaluar personalmente los avances de las obras y escuchar de manera directa las necesidades de la población. Asimismo, se comprometió a regresar a San Quintín en seis meses para revisar el cumplimiento de los proyectos anunciados, especialmente aquellos dirigidos a trabajadores del campo, comunidades indígenas y familias que dependen de una de las regiones agrícolas más importantes de México.







