Parece que las Lenguas Viperinas están obsesionadas con este capítulo de la Chaironovela, donde el alcalde Cruz Pérez Cuéllar deja la Presidencia Municipal de nuestro Juárez, en la búsqueda de un proyecto político que se ve lejano, pero que en realidad se encuentra a la vuelta de la esquina.
Lo cierto es que el tema todavía no termina de ser analizado en toda su dimensión y probablemente aquí no acabemos.
Ayer, mediante un emotivo video, el alcalde se despidió de su oficina y envió un mensaje cargado de simbolismo.
Dijo que esta decisión no era por él, sino por la posibilidad de traer justicia a esta tierra fronteriza que lo vio consolidarse políticamente. Sin embargo, una vez que se le pase la emoción del momento, llega la hora de las preguntas que urgen de responder:
¿Qué viene para Cruz y, sobre todo, qué viene para su equipo?
Es evidente que junto con él tendrán que salir varios de sus colaboradores más cercanos y eficaces para emprender una operación política que no será sencilla.
La misión es romper el pacto que parece existir en las altas esferas del morenismo en favor de la senadora con licencia y entenada del grupo de Adan Augusto López, la señora Andrea Chávez.
Los escenarios comienzan a dibujarse y muchos de ellos colocan al alcalde juarense en una posición de desventaja.
Primero le aventaron así como si nada la sombra de la paridad de género, a la que incluso la presidenta Claudia Sheinbaum le dio voz, y que algunos sectores del PAN observan con simpatía, convencidos de que la senadora sería una rival más cómoda para enfrentar a la izquierda en Chihuahua.
Pero los morenistas puros o fundadores -así se hacen llamar- que simpatizan con la izquierda radical que representa Chávez, no se quedaron de brazos cruzados y ya hicieron su primera provocación.
¿Si se acuerdan? Fue en la comparecencia de Cruz ante el Congreso del Estado.
Si algo hay que reconocerle al alcalde es que no rehúye esos escenarios. Al contrario, los aprovecha
Por otro lado, la torpeza con la que algunos diputados panistas abandonaron aquella reunión terminó convirtiéndose en un regalo político para el alcalde, que obtuvo visibilidad estatal y fortaleció su imagen.
Bueno pero regresando al tema central de esta opinión, acá ya nos empezaron a barajar nombres, pero por ser algo completamente incierto -pues aún hay indecisión- en estos momentos nos remitiremos a esperar ¿a quién se lleva Cruz Pérez Cuéllar?
¿Habrá una pasarela de licencias entre los funcionarios más cercanos? ¿Quiénes se quedarán con Héctor Ortiz Orpinel para mantener el control político y administrativo de Ciudad Juárez y quiénes partirán a la batalla estatal?
Porque una gira de fin de semana y un evento con varias cientos de personas son apenas la punta del iceberg. Organizar actos políticos no equivale a construir una estructura territorial. Además, los espectaculares, las redes sociales, los volantes y las campañas digitales ayudan a posicionar una imagen, pero las elecciones se ganan abajo, en el territorio, en los distritos, en la capacidad de convencer liderazgos y, aunque a algunos les incomode decirlo, en las estructuras de movilización.
Coordinadores regionales, municipales, distritales, seccionales y hasta de cuadra. Esa es la maquinaria que decide elecciones. La pregunta es cuántas piezas tiene ya amarradas Cruz en el estado.
¿En lo público, qué le espera entonces a Cruz Pérez Cuéllar? Probablemente más de lo mismo. Los grupos radicales seguirán haciendo lo que mejor saben. Así hacen política esos grupos, así los conocieron y así decidieron jugar con ellos.
El alcalde ha dicho que no desea regresar al cargo, pero si al final resulta ser el ungido, tendrá que volver unas semanas para cumplir con el proceso de entrega-recepción antes de iniciar formalmente la campaña. Y si no es el elegido, todos saben que tiene planes alternativos. Un Plan B, quizá hasta un Plan C.
Cruz Pérez Cuéllar se encuentra frente a la oportunidad más importante de su carrera. Puede ser el momento que lo catapulte al mayor escenario político o el que lo envíe a la famosa Renata, la Reserva Nacional de Talentos.
Pero que nadie se engañe, finalmente, la maquinaria y estructura -las acciones de promoción y eventos- todo eso es útil para el alcalde con licencia y le va a permitir negociar en su momento, pero el morenismo no ha cambiado demasiado desde los tiempos del “mesías de Macuspana”.
Habrá un dedo elector, como en el 2021, aunque se disfrace de nuevo con encuestas.
Hasta mañana.
Animación hecha con IA.







