“No tengo información, de hecho no he traído mi teléfono”.
La actual encargada del Gobierno de Sinaloa, Geraldine Bonilla, evitó profundizar sobre los recientes señalamientos relacionados con presuntas entregas de exfuncionarios sinaloenses a autoridades de Estados Unidos y aseguró que ese tema corresponde exclusivamente al ámbito federal.
Durante una entrevista realizada este jueves, la funcionaria fue cuestionada respecto a versiones que circulan sobre posibles acciones emprendidas por autoridades estadounidenses contra exintegrantes de administraciones pasadas en Sinaloa. Ante ello, Bonilla afirmó que hasta el momento el gobierno estatal no ha recibido información oficial sobre el caso y señaló que desconoce los detalles debido a que durante la mañana no había tenido acceso a comunicación oficial.
“No tengo información de eso, no he traído ni teléfono en el transcurso de la mañana, se desconectó el sistema, pero seguramente el Gobierno Federal estará informando en su momento”, declaró la funcionaria al ser abordada por medios de comunicación.
Las declaraciones surgen en medio de una creciente tensión política y mediática luego de que trascendiera información sobre presuntas investigaciones y posibles entregas relacionadas con personajes ligados a administraciones de seguridad pública en Sinaloa. Aunque los reporteros insistieron en cuestionar si las autoridades estatales ya habían sido notificadas sobre el tema, Bonilla reiteró que la entidad no participa en ese tipo de procesos.
“Ese es un tema que le compete al gobierno federal, a las instancias federales; a Sinaloa no nos corresponde”, respondió de manera tajante.
Durante la entrevista también fue mencionado el nombre de un exsecretario de Administración y Finanzas, sobre quien existen versiones y especulaciones públicas respecto a una posible situación legal. Sin embargo, la funcionaria evitó confirmar cualquier dato y sostuvo que serán las autoridades competentes quienes eventualmente deberán informar de manera oficial sobre el asunto.
“Las autoridades competentes les van a informar sobre este tema”, expresó brevemente, sin abundar en más detalles.
Las respuestas de la funcionaria han generado diversas reacciones en redes sociales, donde usuarios cuestionan el nivel de conocimiento que el gobierno estatal tendría sobre investigaciones federales relacionadas con figuras políticas o exfuncionarios de alto nivel. Otros sectores consideran que las declaraciones muestran cautela institucional ante un tema delicado que podría escalar políticamente en los próximos días.
El contexto ocurre además en un momento especialmente sensible para Sinaloa, entidad que en los últimos meses ha estado bajo presión nacional e internacional debido a investigaciones sobre presuntos vínculos entre funcionarios, estructuras criminales y operaciones financieras irregulares. La atención mediática ha aumentado tras recientes acciones de autoridades estadounidenses contra personajes relacionados con temas de seguridad y narcotráfico.
Hasta el momento, ni el Gobierno Federal ni autoridades estadounidenses han emitido un posicionamiento oficial adicional sobre los nombres mencionados durante la entrevista. Sin embargo, analistas consideran que el silencio institucional podría responder a investigaciones en curso o a procedimientos diplomáticos y judiciales todavía no concluidos.
Mientras tanto, las declaraciones de Geraldine Bonilla dejan claro que el Gobierno Estatal busca deslindarse públicamente de cualquier responsabilidad o conocimiento previo sobre posibles operativos, entregas o investigaciones Federales vinculadas con exfuncionarios sinaloenses.






