La vicepresidenta del Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU, Amalia Gamio, señaló que México requiere generar mejores condiciones para atraer tanto inversión nacional como extranjera, al considerar que el potencial del país es amplio, pero persisten dudas sobre si existen las condiciones necesarias para concretar nuevos proyectos.
Gamio destacó que el Gobierno de México presentó recientemente un paquete de acciones inmediatas a través del denominado Plan México, cuyo objetivo es acelerar proyectos estratégicos hacia 2030 en un contexto de incertidumbre comercial que continúa influyendo en las decisiones de las empresas. A su juicio, el diagnóstico es acertado, ya que el país necesita mayor capacidad energética, menos obstáculos regulatorios, mejor infraestructura y mayor certeza jurídica para los inversionistas.
Como ejemplo, mencionó la meta de incorporar 32 gigawatts de capacidad eléctrica en menos de cinco años, una cifra que representa más de una tercera parte de toda la capacidad actual del Sistema Eléctrico Nacional. Sin embargo, advirtió que este objetivo contrasta con la caída de 17 por ciento en términos reales de la inversión de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en 2026, así como con el limitado crecimiento de 3.8 por ciento en la red de transmisión entre 2018 y 2025.
Subrayó que la expansión de la red de transmisión es fundamental para la competitividad del país, ya que de ello depende que la energía llegue de manera suficiente y confiable a las industrias y a los nuevos proyectos de inversión. Asimismo, resaltó que el Plan México contempla agilizar permisos y reducir tiempos de espera mediante autorizaciones exprés para proyectos prioritarios, lo que podría disminuir uno de los principales costos de invertir en el país: la demora en los trámites.
En materia de infraestructura, Gamio señaló que el plan prevé una inversión superior a los 523 mil millones de pesos para carreteras. No obstante, apuntó que una parte importante de estos proyectos dependerá de inversión privada o de esquemas de coinversión público-privada que aún no están completamente definidos.
Finalmente, la representante de la ONU indicó que el Plan México reconoce problemas reales y plantea objetivos ambiciosos, pero el reto será convertir los anuncios en resultados concretos, con proyectos en operación, permisos otorgados en tiempo y forma y energía disponible donde la economía lo requiera. “El desafío ahora es que todo esto se traduzca en inversión efectiva y crecimiento”, concluyó.







