El dirigente nacional del Partido Acción Nacional y la presidenta estatal del partido en Chihuahua, Daniela Álvarez, encabezaron un mensaje de respaldo total a la gobernadora Maru Campos, luego de la polémica generada por el citatorio emitido por la Fiscalía General de la República relacionado con el caso del presunto narcolaboratorio en Chihuahua.
Durante el posicionamiento, los líderes panistas calificaron el proceso como una “burda persecución política” y acusaron al gobierno federal y a Morena de utilizar las instituciones para atacar a una gobernadora de oposición. En el mensaje, aseguraron que “si se quieren meter con Maru Campos, se van a meter con todo el Partido Acción Nacional”, además de afirmar que existe una creciente indignación ciudadana por lo que consideran un trato desigual entre gobiernos emanados de distintos partidos políticos.
La dirigente estatal Daniela Álvarez sostuvo que el caso ya trascendió las fronteras de Chihuahua y se convirtió en un tema nacional. Aseguró que la gobernadora “da la cara y sigue trabajando”, al tiempo que contrastó la situación con la del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a quien señaló indirectamente durante su discurso. También afirmó que existen “intereses oscuros” detrás de las investigaciones y acusó a Morena de actuar con fines políticos rumbo a futuros escenarios electorales.
En el mensaje, los dirigentes panistas adelantaron que durante el próximo fin de semana se realizarán acciones de apoyo y movilización en respaldo a la mandataria estatal. Aunque no detallaron todas las actividades, indicaron que buscan demostrar la fuerza política y ciudadana que respalda a la gobernadora chihuahuense. “Chihuahua no se rinde, no se entrega y no se dobla”, expresó Daniela Álvarez frente a medios de comunicación y militantes.
Finalmente, los dirigentes del PAN insistieron en que jurídicamente no existe preocupación para la gobernadora y aseguraron que la situación únicamente ha fortalecido políticamente a Maru Campos. También reiteraron que continuarán defendiendo lo que consideran una lucha por la legalidad y la soberanía política del estado de Chihuahua frente al gobierno federal.







