CARGANDO INFORMACI脫N...

馃嚭馃嚫馃悕馃挃 LA COLUMNA:| Te odio y te quiero, cerdo Yankee

Hay contradicciones que terminan por exhibirse solas. Durante a帽os, buena parte de los cuadros pol铆ticos de Morena han construido un discurso donde Estados Unidos aparece como el origen de muchos de los problemas que enfrenta M茅xico. Desde la tribuna, desde las conferencias y desde las redes sociales, abundan las referencias al intervencionismo, a las presiones externas y a los intentos por influir en la vida p煤blica nacional.

Sin embargo, cuando se observa la conducta cotidiana de muchos de esos mismos personajes, la narrativa comienza a desmoronarse. Porque una cosa es sostener una posici贸n pol铆tica y otra muy distinta es la manera en que se vive y se act煤a. Ah铆 es donde aparecen las inconsistencias que tanto llaman la atenci贸n de la opini贸n p煤blica.

La presidenta estatal de Morena en Chihuahua, Brigitte Granados, confirm贸 esta semana que autoridades estadounidenses cancelaron su visa. La explicaci贸n que ofreci贸 apunta a una infracci贸n de tr谩nsito ocurrida hace aproximadamente diez a帽os en Nuevo M茅xico, situaci贸n que, seg煤n dijo, nunca hab铆a representado un problema, incluso cuando renov贸 el documento hace apenas dos a帽os.

M谩s all谩 de las razones espec铆ficas que 煤nicamente corresponden a las autoridades norteamericanas, el episodio vuelve a colocar los reflectores sobre una realidad inc贸moda para el partido gobernante. La dirigente estatal reconoce que cruza regularmente a los Estados Unidos, una pr谩ctica completamente normal para quienes habitan la frontera, pero que contrasta con el discurso pol铆tico que durante a帽os ha colocado al vecino pa铆s como adversario recurrente.

La situaci贸n adquiere una dimensi贸n mayor porque no se trata del primer caso que genera ruido dentro de Morena. La cancelaci贸n de la visa de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar 脕vila, abri贸 una discusi贸n nacional que todav铆a no concluye. El tema se convirti贸 en un asunto pol铆tico precisamente porque se trata de figuras p煤blicas que forman parte del movimiento que m谩s cuestiona a Washington desde la esfera gubernamental.

Y es ah铆 donde surge la pregunta que nadie dentro de Morena parece dispuesto a responder con claridad. Si Estados Unidos representa una amenaza constante para la soberan铆a nacional, si sus instituciones son vistas con desconfianza y si sus decisiones son frecuentemente cuestionadas, 驴por qu茅 existe tanta preocupaci贸n cuando se pierde el acceso a ese pa铆s?

La respuesta probablemente se encuentra en la realidad y no en los discursos. Porque m谩s all谩 de las posiciones ideol贸gicas, la relaci贸n con Estados Unidos sigue siendo indispensable para millones de mexicanos y particularmente para quienes viven en la frontera. La actividad econ贸mica, el intercambio comercial y buena parte de la din谩mica regional dependen de una relaci贸n estrecha que ning煤n discurso pol铆tico ha logrado modificar.

Por eso result贸 especialmente interesante observar a Cruz P茅rez Cu茅llar refrendando esta semana los acuerdos de colaboraci贸n con la ciudad de El Paso. Lejos de cualquier confrontaci贸n ideol贸gica, el alcalde juarense habl贸 de cooperaci贸n, desarrollo econ贸mico, turismo, comercio y seguridad, conceptos que dif铆cilmente podr铆an sostenerse sin una relaci贸n s贸lida entre ambas comunidades.

En los hechos, la visi贸n pragm谩tica termina imponi茅ndose sobre la ret贸rica. Mientras algunos dirigentes insisten en alimentar la narrativa del enfrentamiento, las autoridades locales y los sectores productivos contin煤an fortaleciendo los v铆nculos que permiten el crecimiento de una de las regiones binacionales m谩s importantes del continente.

Algo similar ocurri贸 con las revelaciones realizadas en torno al operativo relacionado con el laboratorio clandestino localizado en El Pinabete. La propia presidenta Claudia Sheinbaum reconoci贸 que existi贸 coordinaci贸n con autoridades estadounidenses. De nueva cuenta, la realidad mostr贸 que la cooperaci贸n bilateral sigue siendo una herramienta cotidiana cuando existen intereses comunes en materia de seguridad.

Quiz谩 el problema nunca ha sido Estados Unidos. Quiz谩 el verdadero problema es la enorme distancia que existe entre lo que algunos pol铆ticos dicen y lo que terminan haciendo. Porque mientras el discurso habla de resistencia, independencia y confrontaci贸n, los hechos muestran una permanente necesidad de mantener abiertos los canales de comunicaci贸n, colaboraci贸n y entendimiento.

Al final, la frontera suele ser mucho m谩s sincera que la pol铆tica. Y en estos d铆as ha quedado claro que hay quienes siguen empe帽ados en criticar a Estados Unidos desde el templete, mientras hacen todo lo posible por conservar la posibilidad de cruzar al otro lado.

Hasta el lunes.

En otras noticias:

error: Content is protected !!