El Gobierno federal informó que en las últimas semanas ha sostenido cinco reuniones directas con la CNTE, incluida la realizada este miércoles, y más de 50 mesas de trabajo durante el último año; sin embargo, aclaró que no ha sido posible avanzar en la principal exigencia magisterial: la abrogación de la Ley del ISSSTE, debido al impacto económico que tendría sobre las finanzas públicas del país.
Las autoridades señalaron que eliminar dicha ley comprometería recursos destinados a programas sociales, educación, salud e infraestructura, no solo de esta administración, sino también de futuras generaciones. Por ello, convocaron a una nueva etapa de diálogo con mayor análisis técnico, jurídico y financiero.
El gobierno propuso trabajar en tres temas centrales: fortalecer el sistema público de pensiones mediante una aseguradora pública; construir una nueva relación entre el Estado mexicano y el magisterio basada en transparencia y respeto laboral; y abrir mesas estatales para atender rezago educativo, reparación de daños, justicia y reinstalación de maestros cesados.
Finalmente, la Secretaría de Gobernación, la SEP y el ISSSTE quedaron instalados como mesa permanente de diálogo, al reiterar la disposición del gobierno de Claudia Sheinbaum para mantener la negociación con el magisterio, respetando la protesta pacífica, pero también los derechos de la ciudadanía y la necesidad de cerrar el ciclo escolar sin contratiempos.







