La profesora investigadora de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, Soledad Vianey Torres Argüelles, advirtió que el uso cotidiano de herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT tiene un impacto ambiental significativo debido al consumo de energía y agua que requiere su funcionamiento.
Explicó que cada consulta representa un gasto aproximado de 0.37 vatios y que, considerando los cerca de 2 mil 500 millones de preguntas que se realizan diariamente a la plataforma, el consumo de recursos alcanza dimensiones globales.
La especialista señaló que la resolución de un problema promedio implica alrededor de 20 preguntas, proceso que demanda cerca de medio litro de agua para la refrigeración de los centros de datos que procesan la información. Agregó que, durante 2024, este tipo de infraestructura consumió alrededor de 6 mil millones de metros cúbicos de agua, una cifra que refleja el impacto ambiental asociado al crecimiento acelerado de la inteligencia artificial.
Torres Argüelles explicó además que gran parte de la energía utilizada para operar estos sistemas proviene de combustibles fósiles, cuya generación produce dióxido de carbono (CO₂), uno de los principales gases de efecto invernadero.
Recordó que una persona genera en promedio cuatro kilogramos de CO₂ al día por sus actividades cotidianas, cuando el nivel recomendado para reducir el impacto climático debería ser de un máximo de 2.5 kilogramos diarios, por lo que llamó a reflexionar sobre el uso responsable de las tecnologías digitales.







