El Gobierno de México solicitó a organismos internacionales un plazo extraordinario de dos meses para contener el brote de sarampión y evitar la pérdida de la certificación como país libre de esta enfermedad. La petición se da en un contexto regional complejo, luego de que Canadá perdiera dicho estatus y Estados Unidos también pidiera tiempo adicional para controlar sus contagios.
Durante su participación en La Mañanera del Pueblo, el secretario de Salud, David Kershenobich, explicó que la prórroga permitirá reforzar las acciones de vacunación y vigilancia epidemiológica. Subrayó que el objetivo es cortar la cadena de transmisión del virus antes de que el brote alcance niveles que comprometan la certificación internacional de México.
El funcionario aseguró que el país cuenta con vacunas suficientes para enfrentar la contingencia. Detalló que actualmente hay 23.5 millones de dosis disponibles contra el sarampión, además de nuevas adquisiciones que garantizan el abasto para los próximos dos años. Estas dosis se han distribuido de manera prioritaria en las zonas con mayor rezago en cobertura.
La estrategia nacional contempla el esquema regular de vacunación infantil, así como dosis de recuperación para población no vacunada. De manera excepcional, se implementó la aplicación de una “dosis cero” a bebés de entre seis y 11 meses, con el fin de brindar protección temprana ante el aumento de casos.
Kershenobich atribuyó el repunte del sarampión a la disminución en las coberturas de vacunación durante la pandemia de COVID-19, un fenómeno observado en varias regiones del mundo. Aunque algunas entidades del país ya superan el 95% de cobertura, reconoció que aún existen focos de rezago que serán atendidos de forma prioritaria en las próximas semanas.







