en México y marca distancia con la estrategia de Calderón
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este viernes que ninguna agencia de seguridad de Estados Unidos puede realizar operativos en territorio mexicano al margen de la ley ni sin autorización del Gobierno Federal. Durante su conferencia matutina, explicó que los agentes extranjeros que laboran en el país deben estar registrados ante el Gobierno de México, contar con el aval del Gabinete de Seguridad y sujetarse a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional. Sus declaraciones surgieron tras ser cuestionada sobre el caso de la presunta extracción de Ismael “El Mayo” Zambada y las recientes investigaciones relacionadas con la actuación de agencias estadounidenses.
La mandataria señaló que, si existiera personal de agencias estadounidenses operando fuera de ese marco legal, sería responsabilidad de la Embajada de Estados Unidos no informarlo o de alguna autoridad mexicana que hubiera actuado al margen de los protocolos establecidos. Añadió que los agentes acreditados deben presentar informes mensuales sobre sus actividades y reiteró que en México las operaciones de seguridad únicamente pueden ser ejecutadas por instituciones nacionales, al considerar que permitir la participación directa de corporaciones extranjeras implicaría una afectación a la soberanía del país.
Sheinbaum también contrastó la política de seguridad de su administración con la implementada durante el gobierno del expresidente Felipe Calderón, al asegurar que en ese sexenio se permitió una amplia intervención de agencias estadounidenses en tareas de inteligencia y operativos. Como ejemplo, recordó el operativo “Rápido y Furioso”, mediante el cual ingresaron armas desde Estados Unidos con fines de rastreo, estrategia que calificó de irresponsable al señalar que terminó fortaleciendo a grupos delictivos y provocó la muerte de ciudadanos mexicanos y estadounidenses.
Finalmente, la presidenta sostuvo que la actual estrategia de seguridad se basa en el respeto al Estado de derecho, la coordinación entre instituciones y el cumplimiento del marco legal. Afirmó que la denominada “guerra contra el narcotráfico” generó un incremento en la violencia y mostró cifras para señalar que los homicidios dolosos pasaron de 28.6 diarios en 2006 a 70.9 diarios al finalizar el sexenio de Calderón en 2012. Según Sheinbaum, la diferencia entre ambos modelos radica en que hoy se privilegia la cooperación internacional sin ceder la conducción de los operativos ni la soberanía nacional.







