Ciudad Juárez.- Vehículos prácticamente cubiertos por el agua, automóviles atrapados por corrientes, personas avanzando con el nivel por encima de la cintura y daños en el pavimento capaces de desestabilizar una unidad forman parte de las escenas que han dejado las recientes tormentas en Ciudad Juárez.
En distintos puntos de la ciudad, el agua acumulada ha transformado vialidades en corrientes difíciles de atravesar. Algunos conductores han quedado varados después de intentar avanzar por zonas inundadas, mientras otras personas han tenido que caminar entre el agua para salir de los sectores afectados.
Las imágenes también muestran otro peligro: el daño que el agua puede ocultar debajo de la superficie. En uno de los casos, una afectación en el pavimento provoca que un vehículo termine fuertemente inclinado, dejando en evidencia que atravesar una calle inundada implica riesgos que no siempre pueden advertirse a simple vista.
No es un peligro desconocido para Ciudad Juárez. El 1 de julio de 2000, durante una fuerte tormenta, un camión de transporte público de la Ruta 8 que circulaba por el viaducto Gustavo Díaz Ordaz fue alcanzado por la corriente con decenas de pasajeros a bordo. Reportes de la época elevaron posteriormente a 19 el número de personas fallecidas.
Más de dos décadas después, las escenas de vehículos atrapados y calles convertidas en cauces vuelven a recordar la fuerza que puede alcanzar el agua en cuestión de minutos. Una vialidad conocida puede dejar de ser transitable rápidamente y una decisión de avanzar puede convertirse en una emergencia.







