La estrategia frontal contra el crimen organizado implementada por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) marcó un antes y un después en Chihuahua, al lograr el desmantelamiento de 512 campamentos y parapetos utilizados por grupos delictivos. Estas acciones incluyeron la destrucción de más de 88 mil 700 plantas de amapola y más de 4 millones 600 mil plantas de marihuana, debilitando de forma directa la capacidad operativa de las organizaciones criminales.
En el mismo periodo, las fuerzas de seguridad aseguraron cantidades sin precedentes de droga, entre ellas 4.8 toneladas de marihuana, 181.2 kilogramos de metanfetamina, 28.6 kilogramos de cocaína y más de cinco millones de dosis de fentanilo. Estos decomisos representan uno de los mayores golpes al tráfico y distribución de estupefacientes en la entidad.
Como resultado de estas acciones, el delito de narcomenudeo registró una disminución del 47 por ciento durante la administración estatal, reflejo de una estrategia enfocada en desarticular redes criminales y reforzar la coordinación entre corporaciones de seguridad a nivel estatal y federal.
De manera complementaria, también se observaron avances significativos en la reducción de delitos patrimoniales. El robo de vehículo sin violencia presentó una baja del 26 por ciento, con más de 4 mil 160 casos menos, mientras que los robos con violencia disminuyeron un 30 por ciento, equivalente a 681 incidentes menos, consolidando un entorno más seguro para las familias chihuahuenses.








