Ciudad Juárez.– El subsecretario de Educación y Deporte en la Zona Norte, Roberto Anaya, defendió la próxima regulación del uso de celulares en escuelas y sostuvo que el objetivo no es prohibir los dispositivos, sino limitar su utilización durante la jornada escolar para recuperar la convivencia entre estudiantes.
Anaya señaló que niñas, niños y adolescentes podrán llevar sus aparatos, pero explicó que en educación básica deberán permanecer guardados durante clases y recreos, salvo en los casos permitidos. “No es prohibición del uso de celulares… es regulación”, afirmó. La medida nacional entrará en vigor el 3 de noviembre y contempla excepciones para actividades pedagógicas, emergencias y situaciones específicas de salud o seguridad.
Al explicar las razones de la disposición, el funcionario utilizó una expresión que llamó la atención: aseguró que el uso de estos aparatos provoca que “la gente se vuelva autista”, y agregó que los jóvenes dejan de hablar con sus compañeros y parecen estar comunicándose únicamente con alguien a través del teléfono. Por el contexto de su declaración, Anaya utilizó el término para referirse al aislamiento y a la reducción de la convivencia presencial.
El subsecretario indicó que uno de los propósitos centrales es precisamente recuperar la interacción durante los recreos y otros espacios escolares. Chihuahua ya comenzó a socializar el acuerdo nacional con directivos y comunidades educativas para adaptar sus reglamentos internos y definir cómo aplicará cada plantel las nuevas disposiciones.
La expresión utilizada por Anaya no corresponde a una conclusión médica: el autismo es una condición del neurodesarrollo asociada a múltiples factores biológicos, genéticos y ambientales, y no existe evidencia de que el uso de teléfonos celulares lo provoque. Lo que sí se ha relacionado con un uso excesivo o inadecuado de pantallas en adolescentes son problemas de sueño, concentración, actividad física y bienestar emocional.







