Los encuentros de personas migrantes en la frontera entre México y Estados Unidos han alcanzado niveles históricamente bajos, los más reducidos en más de cinco décadas, de acuerdo con información proporcionada por la Casa del Migrante de Ciudad Juárez. Este comportamiento marca un cambio significativo en la dinámica migratoria regional tras años de altos flujos hacia territorio estadounidense.
Especialistas señalan que México continúa desempeñando un papel clave dentro del fenómeno migratorio al fungir simultáneamente como país de tránsito, destino y retorno. Su posición geográfica estratégica y la diversificación de nacionalidades que integran los movimientos migratorios han transformado la manera en que se desarrolla la movilidad humana en la región.
Entre 2019 y 2025, aproximadamente 16 millones de personas migrantes han transitado por territorio mexicano. Mientras una gran parte buscaba llegar a Estados Unidos, otro número importante ha optado por permanecer en México, ya sea por razones laborales, familiares o ante cambios en las políticas migratorias y los procesos de asilo.
La Casa del Migrante destacó que la disminución de encuentros fronterizos no significa necesariamente una reducción definitiva del fenómeno, sino una reconfiguración de las rutas y decisiones migratorias. Organizaciones civiles advierten que el reto ahora se centra en fortalecer la atención humanitaria y las políticas públicas para quienes continúan llegando o deciden establecerse en ciudades fronterizas como Ciudad Juárez.







