La falta de recursos ha impedido contar con un censo actualizado de la población migrante en la ciudad, informó Enrique Serrano Escobar, coordinador general del Consejo Estatal de Población (COESPO). Señaló que, ante esta limitante, no es posible realizar un monitoreo formal, por lo que las acciones se enfocan en atender directamente a quienes solicitan apoyo.
Explicó que el trabajo se realiza principalmente con personas que llegan en busca de ayuda, así como con aquellas que se encuentran en una red de albergues con los que mantienen coordinación. Esta estrategia permite brindar atención inmediata, pese a la falta de cifras precisas sobre el flujo migratorio en la región.
Serrano Escobar detalló que actualmente colaboran con 15 albergues, los cuales son administrados por organizaciones de la sociedad civil y, en algunos casos, por iglesias de distintos credos. Esta estructura, dijo, ha sido clave para atender a la población en situación de movilidad que arriba a la ciudad.
Asimismo, destacó que existe coordinación con organismos internacionales como la Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y UNICEF, además del Servicio Estatal de Empleo y distintos órdenes de gobierno, con el objetivo de fortalecer la atención integral y generar oportunidades para las personas







