El uso de vapeadores entre estudiantes de secundaria y preparatoria ha registrado un incremento preocupante en los últimos años, encendiendo las alertas de autoridades educativas y de salud.
El subsecretario de Educación y Deporte en la zona norte, Roberto Anaya Moreno, advierte que estos dispositivos, muchas veces percibidos como inofensivos, contienen sustancias altamente adictivas, mencionando también el caso de una menor que resultó intoxicada por utilizar un vapeador.
Entre los principales peligros del vapeo se encuentran daños en los pulmones, irritación en las vías respiratorias y un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares a largo plazo. Además, diversos estudios han señalado que el consumo temprano de nicotina puede alterar funciones cognitivas, afectar la memoria y aumentar la probabilidad de desarrollar adicciones a otras sustancias.
Ante este panorama, instituciones educativas y padres de familia enfrentan el reto de reforzar la prevención y la información entre los jóvenes. Expertos coinciden en la importancia de campañas de concientización que desmitifiquen el vapeo y expongan sus efectos reales. También se hace un llamado a fortalecer la supervisión en escuelas y hogares, con el objetivo de frenar una tendencia que podría tener consecuencias serias en la salud de toda una generación.







