Ciudad Juárez.– Problemas de adicción, conductas agresivas y la ausencia de una red familiar que pueda hacerse cargo de ellos están complicando la reintegración de adolescentes bajo protección institucional, señaló José Rodolfo Villa, subprocurador de Niñas, Niños y Adolescentes (NNA), quien advirtió además sobre el reto que enfrentan estos jóvenes cuando cumplen 18 años y la dependencia deja de tener competencia sobre ellos.
Villa explicó que entre los adolescentes atendidos existen casos relacionados con adicciones y problemas conductuales, situaciones que atribuyó también a la falta de supervisión y acompañamiento familiar. Señaló que algunos jóvenes permanecen en la calle o llegan a presentar conductas como agresiones o robos, lo que dificulta todavía más encontrar un entorno adecuado para su reintegración.
El funcionario indicó que actualmente existen alrededor de siete casos en los que uno de los principales obstáculos es encontrar una familia adecuada que pueda recibir e integrar al adolescente. El problema, dijo, es que en ocasiones no existe una red de apoyo disponible que permita dar continuidad a su atención fuera del esquema institucional.
Villa puso especial atención en lo que sucede cuando estos adolescentes alcanzan la mayoría de edad. “El adolescente nos crece a los 18 años, ya nosotros no somos competentes para ellos; ¿ya dónde va ese adolescente?”, planteó, al advertir que, sin una familia o una estructura de apoyo, existe el riesgo de que continúen dentro del mismo círculo de vulnerabilidad.
El subprocurador sostuvo que la atención no puede limitarse únicamente a resguardar temporalmente a niñas, niños y adolescentes, sino que debe buscarse una reintegración segura y una red de apoyo capaz de acompañarlos, particularmente en los casos donde existen adicciones, problemas de conducta o abandono familiar.







