El estigma social, las dificultades económicas y el temor a ser juzgados frenan la búsqueda de ayuda profesional, advierte psicólogo
Ciudad Juárez.– Un total de mil 339 personas recibieron atención por ansiedad, depresión o riesgo suicida en Ciudad Juárez durante los primeros cuatro meses de 2026, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud dadas a conocer en una entrevista publicada por el medio Presencia.
De acuerdo con la información difundida por el medio el 10 de octubre, del total de atenciones, 851 correspondieron a casos de ansiedad, 446 a depresión y 42 a riesgo suicida. El panorama fue expuesto por el psicólogo Oscar Esparza, quien advirtió sobre la necesidad de fortalecer la prevención y facilitar el acceso a servicios profesionales de salud mental.
Las cifras también muestran la importancia de atender a la población joven. Las consultas por depresión se concentraron principalmente en personas de entre 15 y 29 años, mientras que en los casos de ansiedad destacaron los grupos de 10 a 14 y de 30 a 39 años. El mayor número de atenciones por riesgo suicida correspondió a personas de entre 20 y 29 años.
En el ámbito de la salud mental, otro indicador preocupante son los suicidios consumados. Según los datos compartidos por Esparza en la entrevista con Presencia, entre enero y agosto de 2026 se registraron 64 casos en Ciudad Juárez, además de 44 intentos atendidos durante los primeros siete meses del año.
El especialista señaló que el suicidio es un fenómeno complejo en el que intervienen factores psicológicos, sociales, familiares, biológicos y ambientales, por lo que su prevención requiere una respuesta integral y atención oportuna.
A este escenario se suma el consumo de sustancias entre adolescentes. De enero a junio de este año, los Centros de Integración Juvenil atendieron a 259 personas de entre 12 y 17 años en la ciudad, principalmente por consumo de tabaco, marihuana y alcohol. La proporción de adolescentes dentro de estas atenciones aumentó 4.3 puntos porcentuales respecto a 2025.
Esparza identificó el estigma social como uno de los principales obstáculos para buscar ayuda, junto con el costo de los servicios, la falta de opciones accesibles y el temor a ser juzgado. Consideró necesario impulsar acciones preventivas desde edades tempranas, con participación de las familias, escuelas y universidades.
El psicólogo también llamó a prestar atención a cambios persistentes en el comportamiento, como aislamiento, alteraciones del sueño o la alimentación, abandono de actividades, desesperanza y aumento en el consumo de alcohol o drogas. Subrayó que escuchar sin juzgar y buscar apoyo profesional puede ser determinante para atender una crisis.
La información fue publicada originalmente por Presencia, en el trabajo periodístico de Ana María Ibarra titulado “Estigma, uno de los principales obstáculos en la salud mental”, disponible en presencia.digital.







