Durante su Cuarto Informe de Gobierno, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, colocó en el centro de su discurso el caso del crematorio Plenitud en Ciudad Juárez, al que describió como un hecho “tan terrible” que no puede quedar sin consecuencias. La mandataria utilizó este episodio para reflexionar sobre la importancia de la democracia y los contrapesos institucionales, advirtiendo que sin estos principios la representación pública corre el riesgo de convertirse en una forma de dominio.
En su mensaje, recordó que desde un inicio expresó reservas frente a la reforma judicial, al considerar que podría debilitar el equilibrio entre poderes. Señaló que algunos de esos riesgos “hoy desgraciadamente comienzan a materializarse”, y puso como ejemplo la resolución de un juez federal que determinó que no existía delito en el caso del crematorio, decisión que generó indignación entre familiares de las víctimas.
Campos Galván subrayó que el Gobierno del Estado, a través de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, mantiene abierta una investigación exhaustiva para esclarecer lo ocurrido y dar respuesta a las más de 386 víctimas vinculadas con este establecimiento. Aseguró que su administración continuará impulsando las acciones legales necesarias para que se haga justicia.
Finalmente, la gobernadora hizo un llamado respetuoso al Poder Judicial local para defender el Estado de Derecho y fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones, marcando distancia del ámbito federal. Con ello, reiteró su postura crítica frente a la reforma judicial y enfatizó que el caso del crematorio Plenitud representa una prueba clave para la solidez del sistema de justicia.








