Autoridades de los tres niveles de gobierno realizaron un recorrido por los puntos afectados por el desbordamiento del río Bravo, con el objetivo de revisar los daños y prevenir nuevos riesgos para la población juarense.
La inspección fue solicitada por la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) y contó con la participación de personal de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS), encabezado por su director ejecutivo, Alberto Paredes, como parte de las acciones de coordinación entre las dependencias.
Durante el recorrido se identificaron varios puntos con acumulación de basura y tierra, además de zonas donde el bordo presenta desgaste, condiciones que serán atendidas por la JMAS, de acuerdo con lo informado por el organismo.
Los trabajos buscan atender las afectaciones detectadas en la zona del río Bravo y contribuir a reducir riesgos ante posibles nuevos desbordamientos, mediante la revisión de las condiciones del bordo y la intervención en los puntos que requieren mantenimiento.







