El dominio del idioma inglés se ha convertido en un requisito indispensable para acceder a mejores oportunidades laborales, advirtió el investigador Marco Fernández, quien llamó a reforzar la inversión en educación para responder a las demandas del mercado actual. Señaló que ya no se trata de una habilidad adicional, sino de una competencia básica para los jóvenes que buscan integrarse a distintos sectores productivos.
Durante su posicionamiento, el académico subrayó que el país enfrenta rezagos importantes en la enseñanza del idioma, especialmente en escuelas públicas donde la infraestructura tecnológica y la capacitación docente resultan limitadas. Esta situación, dijo, impide que los estudiantes desarrollen habilidades suficientes para competir en un entorno cada vez más globalizado.
Fernández destacó que el aprendizaje debe ser progresivo, iniciando con bases sólidas en inglés general para posteriormente avanzar hacia un dominio técnico enfocado en áreas específicas como la industria, los servicios o la tecnología. Sin embargo, reconoció que la falta de preparación adecuada del profesorado representa uno de los principales obstáculos para lograr este objetivo.
Asimismo, criticó el bajo presupuesto destinado a la formación docente, al considerar que los recursos actuales son insuficientes para garantizar una capacitación de calidad. Indicó que esta limitación ha obligado a gobiernos estatales a destinar recursos adicionales para compensar las deficiencias del apoyo federal, sin lograr aún resultados óptimos.
Finalmente, el especialista hizo un llamado a fortalecer la coordinación entre el sector educativo y el productivo, mediante esquemas de colaboración que permitan preparar mejor a los estudiantes. Entre sus propuestas, planteó la creación de centros comunitarios de formación técnica y el impulso de alianzas público-privadas, con el fin de asegurar que los jóvenes cuenten con las herramientas necesarias para enfrentar los retos del mercado laboral.







