México resguarda más de 50 especies de frijol: la ecogeografía impulsa su conservación y fortalece la soberanía alimentaria.
Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
La ecogeografía de la colección de frijol del Centro Nacional de Recursos Genéticos (CNRG) correspondiente al periodo 2011–2023 aporta información clave para la conservación y aprovechamiento de la diversidad genética de este cultivo en México. El estudio permite comprender las condiciones ambientales en las que se desarrollan distintas especies, lo que facilita su protección y uso estratégico en el contexto agrícola nacional.
El frijol constituye uno de los alimentos básicos en la dieta de la población mexicana y forma parte de su herencia cultural y productiva. Su presencia histórica en el país ha generado una amplia diversidad biológica que hoy representa un recurso estratégico frente a los desafíos del sector agrícola, como el cambio climático, la degradación de suelos y la aparición de nuevas plagas.
El análisis desarrollado por el CNRG, adscrito al Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, se enfoca en especies del género Phaseolus, destacando la importancia de su conservación.La ecogeografía, como herramienta científica, estudia factores como temperatura, precipitación, altitud y tipo de suelo, lo que permite identificar las condiciones óptimas para el desarrollo de cada especie del grano.
De acuerdo con la investigación, esta información resulta útil para productores al facilitar la selección de variedades más resistentes a condiciones adversas, como sequías prolongadas, altas temperaturas y suelos degradados. Asimismo, contribuye al diseño de estrategias de mejoramiento genético y a la implementación de sistemas agrícolas más resilientes ante escenarios de cambio climático.
México es reconocido como centro de diversidad del frijol, al albergar 52 especies del género Phaseolus, de las cuales 31 son endémicas. Desde 2012, el CNRG-INIFAP resguarda una colección significativa de recursos genéticos agrícolas, incluyendo 10 mil 978 accesiones de frijol pertenecientes a 29 especies. Estos materiales, algunos recolectados desde 1930 y otros repatriados desde el Centro Internacional de Agricultura Tropical, representan un patrimonio biológico fundamental para fortalecer la autosuficiencia y la soberanía alimentaria del país.








