
a pesadilla llamada Donald Trump se hizo realidad para México con la construcción de los ocho prototipos del muro en la frontera entre San Diego y Tijuana, que ya reciben los toques finales para ser evaluados a partir del próximo jueves 26 de octubre por el propio presidente de Estados Unidos, informó Excélsior.
Las seis empresas norteamericanas que ganaron la licitación trabajaron a marchas forzadas para cumplir con el plazo de 30 días que les otorgó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).
Arquitectos, cuadrillas de trabajadores levantaron en tiempo récord las paredes de concreto, hormigón armado y acero de 9.1 x 9.1 metros, que buscan detener la migración ilegal.
En Mesa de Otay, frente a las colonias Las Torres y Rancho Escondido, en una de las zonas más marginadas al este de Tijuana, se construyeron los prototipos, con diseños innovadores, donde destacan terminados con puntas redondas como el muro de Berlín o filosos picos de acero para evitar que el muro pueda ser escalado.
En entrevista con Excélsior, Terence L. Shigg, presidente del Consejo Local de la Patrulla Fronteriza, dio a conocer que los contratistas construyeron modelos que impiden cavar túneles por debajo de las paredes, que se pueda ver a través de ellas y que no puedan ser brincadas.
El agente de la Border Patrol, con 21 años de servicio, adelantó que el presidente de Estados Unidos escogerá dos o tres prototipos que se adapten a distintos terrenos.
“¿Podemos poner una barrera de costa a costa? Sí, ¿Será toda igual? No, no creo que nadie piense que será igual una pared sólida todo el trayecto, de costa a costa, por supuesto que ésa no es la mejor forma de hacerlo”, indicó.
Óscar Romo, catedrático de la Universidad de California en San Diego, explicó que Donald Trump escogió esta área para construir los prototipos con el fin de enviar un mensaje político, que ha tenido impacto en otras ocasiones, al ser San Diego una de las ciudades más dinámicas de la frontera y que tiene una relación muy estrecha con Tijuana.
“San Diego ha sido utilizado como el sitio para experimentar estos esfuerzos. Se han hecho varios, aquí comenzó la idea de hacer un muro, aquí se hizo el experimento de iluminar la frontera, aquí se hicieron los primeros intentos de crear algún tipo de vigilancia electrónica y ahora se intenta nuevamente apantallar al público norteamericano con estos prototipos”, destacó.
Source: Mundo


