Ciudad de México. La deuda total en México escaló al cierre del año pasado a 91.7 por ciento del producto interno bruto (PIB) y a nivel global lo hizo a 328 por ciento, en un momento en que la incertidumbre política y económica global se encuentra en “máximo históricos”, reveló el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF por su sigla en inglés).
En un informe, el organismo destacó que si bien el endeudamiento global de empresas, gobiernos, bancos y hogares alcanzó la cifra más alta registrada para un cierre anual, las preocupaciones sobre lo que implicarían las políticas comerciales y migratorias de Estados Unidos sobre la inflación han limitado la búsqueda de financiamiento en el sector productivo.
Tal es el nivel de incertidumbre en los mercados, que el IIF lo proyecta por encima de lo que significó la crisis por la pandemia de coronavirus en su punto más álgido.
“Con la incertidumbre de la política económica mundial en máximos históricos (superiores a los observados en el pico de la pandemia) y los costos de endeudamiento aún elevados, es probable que la postura más cautelosa de los prestatarios obstaculice la demanda de crédito del sector privado”, expuso el IIF en el informe.
La asociación de instituciones financieras reportó que en 2024 la deuda global –que incluye a los corporativos no financieros, al gobierno, a las instituciones financieras y a los hogares– alcanzó 318 billones de dólares, la cifra más alta registrada para un cierre de año.
La deuda mundial aumentó en casi 7 billones de dólares en 2024, por debajo de los 16 billones que se reportaron un año antes, cuando el ciclo de flexibilización de la Reserva Federal (Fed) impulsó un aumento del endeudamiento de más de 16 billones de dólares.
“Dado que las expectativas del mercado sobre futuros recortes de tasas de la Fed disminuyen en medio de las preocupaciones por los efectos que las políticas comerciales y migratorias de Estados Unidos tengan sobre la inflación, vemos el ritmo más lento del endeudamiento global como una postura de precaución dada la incertidumbre significativamente mayor”, explicó.
En el caso de México, la deuda combinada de empresas, gobierno, instituciones financieras y hogares pasó de 82.2 por ciento a 91.7 por ciento del PIB, aunque en dólares su valor se redujo al pasar de un billón 619.13 mil millones a un billón 585.64 mil millones.
Del cierre de 2023 al del año pasado, las obligaciones del gobierno aumentaron en 5.9 puntos porcentuales para alcanzar 44 por ciento del PIB; las de corporativos no financieros lo hicieron 1.9 puntos y representan 21.4 por ciento de la economía; las de instituciones financieras crecieron 1.31 puntos y equivalen a 9.9 por ciento del PIB y la de los hogares representan 16.4 por ciento, al haber avanzado menos de un punto porcentual.
USAID en pausa pega a liquidez
El IIF señaló que en el corto plazo no se prevén grandes presiones para la deuda de mercados emergentes, pero sí se ha dado un deterioro en su capacidad de endeudamiento y a ello se suman las tensiones comerciales y la decisión de la administración Trump de congelar la ayuda exterior estadounidense, incluidos los recortes a la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID por su sigla en inglés).
La USAID ha sido una fuente importante de financiamiento externo para muchos mercados emergentes, explicó el instituto. De ahí que su cierre sumado a otras presiones comerciales “podrían generar importantes problemas de liquidez y limitar la capacidad de refinanciación y el acceso a la deuda en moneda extranjera” en un momento que los mercados emergentes tienen que refinanciar un monto récord de 8.2 billones de dólares.
Source: Mexico