Renuncia Germán Martínez a Dirección General del IMSS

Germán Martínez presentó su renuncia a la dirección general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con lo que se convirtió en el primer funcionario de alto nivel de separarse de su cargo dentro de este nuevo gobierno.

A poco más de 5 meses en el cargo, el ahora exdirector general señaló una supuesta injerencia de funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) como la principal causa de su decisión de separarse de su cargo.

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De acuerdo con Martínez Cázares, pese al fin del neoliberalismo decretado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, Hacienda ha promovido un reordenamiento del IMSS que representa en escencia un tono neoliberal, pues se imponen recortes que afectan el correcto funcionamiento de la institución.

“Quiero decirlo lo más claro que puedo y debo: algunos funcionarios de la Secretaría Hacienda tienen una injerencia perniciosa en el IMSS y ponen en riesgo la vocación igualitaria, de justicia y, concretamente, de prestación de servicios de salud que tiene el Seguro Social”.

En ese sentido, señaló que también existen diferencias en cuanto a las reformas necesarias para garantizar el servicio de los derechohabientes y pidió al personal de la institución mantenerse firme en su respaldo al gobierno lopezobradorista.

De acuerdo con su postura, lo que el Instituto necesita es una gran reforma legal y no “reglamentaria”, pues los cambios deben estar orientados hacia un sistema universal de salud y un modelo preventivo, en coordinación con el nuevo Instituto Nacional de Salud para el Bienestar para que se atienda de forma gratuita a mexicanos en igualdad de condiciones.

Sin embargo, la cargada intervencionista de Hacienda pretende una “remodelación cosmética” de la dependencia, con la imposición de “delegados administrativos estatales” ajenos a los delegados aprobados por el Consejo Técnico, lo que implicaría un control local y sectorial de los recursos. Martínez insistió en que el actual control de gasto, apegado a normas burocráticas y no de funcionamiento, es lo que impide sostener su plan para el tratamiento de la organización.

El control del gasto tiene dos consecuencias fatales: una directa para el IMSS: pasillos de espera llenos de personas adoloridas y mal trato o retraso en la atención a pacientes; y un segundo efecto indirecto todavía peor: el fortalecimiento de los servicios de salud privados.Ahorrar y controlar en exceso el gasto en salud es inhumano. Ese control llega a escatimar los recursos para los mexicanos más pobres.


Source: Mexico