La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró este martes 13 de octubre, durante su conferencia matutina, que su administración ha trabajado intensamente para fortalecer el sistema público de salud, aunque reconoció que todavía existen deficiencias en el abastecimiento de medicamentos, la contratación de especialistas y las condiciones laborales del personal médico. “No hemos estado cruzados de brazos”, expresó la mandataria al presentar un balance de los avances alcanzados durante sus primeros dos años de gobierno y responder a las inconformidades manifestadas por trabajadores del sector.
De acuerdo con las cifras presentadas por Sheinbaum, durante este periodo se han concluido 34 hospitales, que representan 1,840 camas adicionales, con una inversión de 46 mil 700 millones de pesos. Asimismo, destacó la rehabilitación de 650 quirófanos, la adquisición de equipo médico especializado y la entrega de 300 millones de piezas de medicamentos mediante las Rutas de la Salud. Señaló que las consultas de especialidad aumentaron 36%, mientras que las cirugías registraron un incremento del 25%. También informó sobre la contratación de 22,456 médicos y 21,074 integrantes del personal de enfermería, además de la basificación de 55,722 trabajadores de las instituciones públicas de salud.
Sin embargo, la presidenta admitió que persisten problemas importantes, particularmente entre médicos contratados durante la pandemia de COVID-19 que continúan bajo esquemas laborales temporales o con remuneraciones insuficientes. También anunció que buscará incrementar las becas de los médicos residentes, quienes, según explicó, en algunos casos reciben apenas siete mil pesos mensuales. En materia de medicamentos, planteó modernizar y automatizar los procesos de almacenamiento y distribución mediante herramientas digitales, con el propósito de evitar retrasos en el suministro a hospitales y centros de salud.
Finalmente, Sheinbaum se refirió a las manifestaciones de médicos y enfermeras que denuncian carencias en distintas unidades hospitalarias. Afirmó que instruyó a las autoridades del IMSS a realizar diagnósticos directamente en los hospitales para identificar y atender las irregularidades, al tiempo que garantizó el derecho de los trabajadores a manifestarse pacíficamente. Aunque rechazó que exista una crisis generalizada en el sistema de salud, reconoció que aún quedan problemas por resolver y sostuvo que el objetivo de su administración es mejorar tanto la atención a los pacientes como las condiciones laborales del personal sanitario.







