En el marco del Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, la Secretaría de Salud llama a la población a promover la comprensión, el respeto y la inclusión de las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), así como a fortalecer su detección temprana y el acceso a servicios de atención.
El TEA es una condición del neurodesarrollo que influye en la comunicación, la interacción social y el comportamiento, cuya identificación oportuna permite mejorar la calidad de vida de quienes lo presentan, mediante intervenciones adecuadas y el acompañamiento familiar.
Durante el 2024, la Secretaría de Salud brindó atención a 347 pacientes con este diagnóstico; en 2025, la cifra incrementó a 1,029 y en lo que va de 2026, se han atendido a 102 personas, lo que refleja una mayor detección y acceso a atención especializada.
De acuerdo con especialistas, algunos indicadores de TEA pueden presentarse desde los 6, 9 y 12 meses, y ser más evidentes entre los 18 y 24 meses, edad en la que se recomienda realizar tamizajes sistemáticos.Herramientas como el M-CHAT-R están diseñadas para detectar señales de riesgo en niñas y niños entre los 16 y 30 meses, y a un resultado positivo se le debe dar seguimiento con una evaluación profesional.
Un diagnóstico confiable puede realizarse alrededor de los 2 años de edad, lo que posibilita iniciar intervenciones tempranas que impactan favorablemente en el desarrollo.Algunos signos que pueden indicar la presencia de autismo incluyen poco contacto visual o falta de respuesta al nombre, comunicación gestual limitada, retraso o ausencia del lenguaje, dificultades para interactuar, movimientos repetitivos, reacciones inusuales a estímulos y preferencia por rutinas rígidas, entre otros.
El diagnóstico es clínico y el tratamiento es integral y personalizado, e incluye terapias de lenguaje, conductuales, ocupacionales y apoyo educativo para fortalecer habilidades sociales, comunicativas y de autonomía.La dependencia recuerda que la concienciación y la participación activa de la familia, la comunidad educativa y la sociedad, son clave para construir entornos más inclusivos.







