H. Ciudad de Chihuahua, Chih., domingo 30 de noviembre de 2025.- Nacido hace más de tres décadas para reforzar la seguridad en zonas y situaciones estratégicas, el Equipo de Proyectos Especiales (EPE) evolucionó hasta convertirse en uno de los grupos élite de la Policía Municipal: preparado para intervenir en situaciones con personas armadas, toma de rehenes, motines y cualquier escenario de alto riesgo que ponga en peligro la vida.
Hoy, su esencia sigue siendo la misma: proteger, como explica el policía tercero Alan Chávez Armenta, subjefe del grupo: “el EPE interviene en casos donde sus propios compañeros del turno ordinario o de otros grupos especiales se encuentran en situaciones de riesgo durante su trabajo”.
“Somos otro grupo, con la diferencia de que contamos con mayor entrenamiento táctico, técnicas y herramientas como escudo balístico, cascos y mayor protección personal”, detalla.
Gracias a la construcción del Pueblo Táctico dentro del ISSCUU, el grupo fortaleció su capacidad operativa. Ahí cuentan con la Casa Táctica, equipada con paneles deslizables que permiten recrear diferentes escenarios de intervención, así como locales que simulan tiendas de conveniencia, farmacia, ferretería, gasolinera y hasta un edificio tipo Presidencia Municipal con su plaza. En estos espacios entrenan para asaltos, presencia de tiradores activos o control de multitudes.
Otra herramienta clave es el robot “Pantera”, creado por estudiantes y catedráticos del Tec de Chihuahua. Este dispositivo, equipado con cámara y altavoz, puede operar a distancia en situaciones donde los agentes corren riesgo. A ello se suma la “Black Mamba”, una unidad blindada que brinda protección en intervenciones especiales y permite el traslado seguro de detenidos de alto impacto o armamento.
Además, gracias al impulso del Gobierno Municipal, hoy cuentan con un pabellón propio de tiro con fuego real, apto incluso para armas largas. Antes debían desplazarse a zonas despobladas; ahora entrenan en un espacio con estándares al nivel de la Marina de Estados Unidos.
Pero, como enfatiza el subjefe Chávez Armenta, la profesionalización no solo es táctica: “Hoy la prioridad es el respeto a los derechos humanos, y nos han capacitado para identificar situaciones en las que un ciudadano pudiera ver vulnerados sus derechos, para evitar caer en ellas”.
Creado el 25 de julio de 1993, el EPE, equivalente al SWAT norteamericano, ha participado incluso en apoyos dentro de penales durante motines, gracias a su nivel de especialización. Junto al grupo K-9 forma parte de las unidades de reacción inmediata de la Policía Municipal y suma numerosas intervenciones exitosas contra objetivos de alta peligrosidad.
Pero su labor también tiene un rostro profundamente humano: además de tácticos y francotiradores, el EPE cuenta con paramédicos y técnicos en urgencias médicas que, como primeros respondientes, han salvado la vida de innumerables personas en accidentes y emergencias. Todo, con el mismo propósito: servir y proteger a las familias de Chihuahua Capital.
Source: Seguridad



