Estados Unidos reforzó sus operaciones marítimas contra Irán y, desde la reanudación del bloqueo naval en julio, redirigió 12 embarcaciones comerciales que presuntamente intentaban ingresar o salir de puertos iraníes. El Comando Central estadounidense (CENTCOM) informó que otros dos buques fueron abordados para verificar su carga y dos más quedaron fuera de operación después de incumplir las instrucciones militares.
Entre las embarcaciones interceptadas se encuentra el petrolero M/T Lavine, con bandera de Mozambique, detenido el 24 de julio en el golfo de Omán. De acuerdo con la versión estadounidense, su tripulación ignoró repetidas advertencias y continuó su trayecto hacia Irán, por lo que las fuerzas norteamericanas inutilizaron el buque. También fue abordado el petrolero M/T Charminar, con bandera de Comoras, pero tras una inspección se le permitió continuar su recorrido.
El bloqueo fue impuesto originalmente en abril de 2026 para impedir el comercio marítimo con los puertos iraníes; posteriormente fue suspendido temporalmente y restablecido a mediados de julio, tras el deterioro de los acuerdos de cese de hostilidades. La intensificación de estas operaciones eleva el riesgo de una confrontación regional y mantiene bajo presión al estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte internacional de petróleo. Las cifras y las supuestas infracciones de los buques corresponden a la versión de CENTCOM y no han sido confirmadas de manera independiente.






