La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, afirmó en entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva que Morena ha violentado el principio de presunción de inocencia al señalarla públicamente como “traidora a la patria” por el operativo realizado en el municipio de Morelos, donde presuntamente participaron agentes estadounidenses.
Durante la conversación radiofónica, la mandataria estatal expresó su desconcierto por la reacción del partido en el poder federal, al asegurar que siempre ha mantenido una relación institucional y de respeto con la presidenta de la República y con integrantes del gabinete federal, particularmente con la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Agricultura, con quienes se han abordado temas de interés para Chihuahua, como el agua.
Campos Galván subrayó que en reiteradas ocasiones ha insistido al Gobierno Federal en que Chihuahua tiene condiciones muy particulares, por lo que las decisiones y reformas nacionales no pueden aplicarse de la misma manera que en otras entidades. “No se equivoquen, Chihuahua es diferente”, dijo.
Respecto al operativo en la comunidad de El Pinito, ubicada en el municipio de Morelos, aclaró que no gestionó, no autorizó y tampoco tuvo conocimiento de la participación de agentes norteamericanos en territorio estatal. Señaló que conocía que se desarrollaba un operativo en esa zona serrana, pero desconocía por completo la presencia de personal extranjero.
“Una servidora no gestionó, una servidora no autorizó y una servidora tampoco sabía ni tenía conocimiento de que había agentes norteamericanos en suelo chihuahuense”, enfatizó la gobernadora, rechazando de manera categórica las acusaciones en su contra.
La titular del Ejecutivo estatal consideró que Morena actuó con precipitación y nerviosismo al lanzar señalamientos sin sustento, ignorando un principio básico del Estado de Derecho como es la presunción de inocencia, al acusarla sin pruebas de haber permitido la intervención de autoridades extranjeras.
Finalmente, Maru Campos sostuvo que las versiones difundidas por legisladores y dirigentes morenistas son falsas y forman parte de una estrategia política para desacreditarla, reiterando que en ningún momento tuvo participación o conocimiento de la presencia de agentes estadounidenses en Chihuahua.






