El senador Ricardo Monreal Ávila presentó un análisis jurídico, histórico, institucional y diplomático sobre la relación entre México y Estados Unidos, en el que sostiene que la presión externa que enfrenta el país no es un hecho aislado, sino una constante a lo largo de la historia. En ese contexto, respaldó la postura del gobierno de Claudia Sheinbaum, al afirmar que está actuando “con dignidad y decoro”.
A través de su documento y un mensaje en video difundido en redes sociales, Monreal subrayó que el momento actual debe asumirse con seriedad dentro de la agenda nacional, sin evasivas, ya que implica temas de soberanía, cooperación internacional y Estado de derecho.
En las conclusiones de su análisis, el legislador destaca que la tensión bilateral por el ejercicio de la soberanía mexicana ha sido una constante documentada desde el siglo XIX, por lo que entender este antecedente resulta clave para interpretar los episodios contemporáneos.
Asimismo, plantea que la defensa de la soberanía nacional no responde a posturas coyunturales, sino que tiene bases filosóficas y jurídicas sólidas, sustentadas en pensadores como Montesquieu y Rousseau, así como en la tradición republicana liberal mexicana.
Monreal también advierte que el cumplimiento estricto de la ley, particularmente en materia de extradición y disposiciones constitucionales, no debe interpretarse como un obstáculo a la cooperación bilateral, sino como su única vía legítima. Señala que cualquier सहयोग basado en omisiones legales derivaría en subordinación.
En ese sentido, resalta que existen instrumentos jurídicos bilaterales, como el T-MEC, que demuestran que es posible mantener una relación funcional entre países con asimetrías, siempre que se base en reglas claras y no en presiones unilaterales.
El senador enfatiza que, en el México del siglo XXI, la soberanía no implica aislamiento ni confrontación, sino una afirmación del Estado de derecho, basada en la reciprocidad y en condiciones mínimas para una relación bilateral constructiva.
Finalmente, retomando una máxima histórica, Monreal concluye que el respeto al derecho ajeno es la base de la paz, al tiempo que insistió en que el debate sobre la relación con Estados Unidos debe abordarse de frente en la discusión pública nacional.








