En la publicación, LeBarón señala que Cosío “ha interpretado el infierno”, pero advierte que para muchos mexicanos la violencia no ha sido ficción, sino una realidad cotidiana. “Sabemos lo que es el infierno. Y por eso no estamos dispuestos a normalizarlo. Se trata de enfrentarlo. Se trata de cambiarlo”, expresó.
La familia de Julián LeBarón fue víctima de uno de los hechos más violentos de los últimos años. El 4 de noviembre de 2019, en la sierra entre Sonora y Chihuahua, tres mujeres y seis niños de las familias LeBarón, Langford y Miller fueron asesinados por un grupo criminal mientras viajaban en caravana hacia La Mora, Sonora.
El activista cerró con un mensaje directo: “Chihuahua no está destinado a vivir con miedo. Chihuahua es libre y construir la paz es tarea de todos”. La publicación ha despertado cuestionamientos en redes sociales sobre si se trata únicamente de una postura ciudadana o del inicio de un posicionamiento con miras al proceso electoral de 2027.







