“¿Cómo iba a ir a comparecer al Senado, o a una reunión, si con quienes me iba a encarar aparecen en la lista roja del gobierno norteamericano por sus presuntos nexos con el narcotráfico?”, declaró la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos.
La postura surge en medio de las acusaciones de la fiscalía de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios, lo que elevó la tensión política y colocó el tema en la agenda binacional.
En este contexto, Campos justificó su negativa a acudir al Senado, al considerar que el entorno político cambió tras los señalamientos internacionales. La declaración también coincide con el momento en que la atención pública se desplaza hacia los casos señalados por autoridades estadounidenses.
El tema ha generado reacciones encontradas. Mientras algunos actores del oficialismo han desestimado las acusaciones, voces de oposición han pedido que se investigue a fondo. Por ahora, el caso sigue en desarrollo y con impacto directo en el escenario político nacional.







