En el PAN de Chihuahua tuvieron que pasar casi dos días para que dos de sus principales figuras políticas, Marco Bonilla y Daniela Álvarez, salieran a fijar postura sobre la detención de César Jáuregui.
Ambos lo hicieron ayer, por separado, con mensajes claros, contundentes y dirigidos a la médula del asunto. El problema es que llegaron tarde, muy tarde, cuando el ruido ya había inundado la conversación pública y los malquerientes del partido tenían rato lanzando puyas.
Esperaron, seguramente, el mensaje de la number one para armar rápido sus líneas discursivas y salir alineados con lo que sesudamente los asesores de comunicación de Palacio trabajaron desde hace semanas, para enfrentar esta crisis.
Daniela Álvarez puso el dedo en la llaga al señalar que Morena estaría utilizando la justicia con fines políticos.
Marco Bonilla, por su parte, exigió respeto al debido proceso y a la presunción de inocencia del exfiscal, además de advertir que Chihuahua atraviesa un momento complejo que requiere liderazgo, claridad, responsabilidad y firmeza.
También defendió el Estado de derecho y recordó que toda persona debe contar con garantías legales frente al poder público, porque nadie está por encima de la ley. Dos mensajes que, en términos políticos, apuntan al mismo sitio.
El asunto de traición a la patria, por inverosímil y ridículo, es una hoja de doble filo para quien lo agarre, pues no hay un penalista vivo que haya atendido un expediente con esa connotación, contra un régimen que va que vuela para convertirse en dictatorial.
Por lo que toca a César Jáuregui tampoco es cualquier funcionario en el tablero azul. Fue fiscal general del Estado, operador político, abogado, asesor, confidente y compañero de mil batallas de buena parte de la clase política panista.
Ahí esta Memo Luján que no miente.
Durante años estuvo en las entrañas del poder estatal, donde se construyen acuerdos, se apagan incendios y se conocen historias que rara vez llegan a los boletines oficiales. Por eso, cuando el sábado trascendió su detención, muchos esperaban una reacción inmediata de quienes compartieron con él responsabilidades, proyectos y decisiones.
Varios resentidos que no están en la nómina llamaron a tomar la ciudad Judicial pero la respuesta fue poca el sábado y casi ninguna el domingo. Ahí anduvieron varios vocerillos que trabajaron en la administración municipal de Maru Campos y un poco en lo estatal, pero perdieron el piso y quisieron sentirse indispensables.
Triste realidad, no lo son. Y tan no lo son que se limitaron a estar presentes y medio gritar las consignas de Libertad para César. No fueron para tomar y compartir una foto en sus redes o emitir algún contenido, que según es lo que saben hacer.
En ciertos sectores del panismo apareció la decepción, mientras los adversarios encontraron material para repartir acusaciones de deslealtad. Para algunos, la tardanza fue una señal de distanciamiento; para otros, una precaución política frente a un expediente que apenas comienza a mostrar sus dimensiones.
Conviene recordar que Jáuregui fue detenido inicialmente por autoridades estatales por acusaciones relacionadas con el ejercicio de sus funciones, vinculadas al operativo realizado en abril en El Pinal, municipio de Morelos, donde murieron cuatro personas, entre ellas dos agentes de la CIA.
Posteriormente intervino la justicia federal y el exfiscal terminó en el Altiplano, sujeto a una acusación de traición a la patria, además de otros posibles señalamientos que todavía están por conocerse. La presidenta Claudia Sheinbaum ha anticipado que existen otros temas bajo investigación y Ricardo Monreal advirtió ayer que el proceso investigativo sigue abierto. En otras palabras, sus alcances aún podrían escalar.
Por lo que respecta a esta frontera hay grupos que desde hace tiempo esperan una oportunidad para cambiar de camiseta sin que parezca que lo hacen por conveniencia. La crisis de Jáuregui les cayó como anillo al dedo para desempolvar sus argumentos, tomar distancia de Acción Nacional y comenzar a coquetear con Morena.
Lo curioso es que quienes hoy descubren la supuesta agonía del PAN ayer mismo buscaban una candidatura, una posición o una puerta abierta en el partido.
Hasta mañana.






