Bebé murió junto a cadáveres de sus padres

Una bebé murió en su cuna de deshidratación y desnutrición tres o cuatro días después de que sus padres murieron, también en la misma residencia, de una supuesta sobredosis, dijeron las autoridades.

Jason Chambers de 27 años, Chelsea Cardaro de 19, y Summer Chambersde 5 meses fueron hallados muertos el jueves en Kernville alrededor de 60 millas al este de Pittsburgh en Pensilvania.

El legista del condado Cambria, Jeffrey Lees, dijo que los padres habrían muerto una semana antes de que fueran descubiertos por las autoridades.

La bebé murió tres o cuatro días después de sus padres, agregó Lees.

Jason Chambers fue hallado muerto en el primer piso de la residencia y Cardaro en el baño del segundo piso, dijeron las autoridades. La menor murió dentro de su cuna en un cuarto del segundo piso, añadieron.

Los exámenes de toxicología de ambos adultos siguen pendientes pero funcionarios dijeron que su principal sospecha es una sobredosis de heroína ya que encontraron evidencia de dicha droga en la escena.

La fiscal del distrito, Kelly Callihan, dijo este viernes que se cree el hombre y la mujer murieron tan solo minutos el uno del otro.

La familia fue vista por última vez el 11 de diciembre. Vecinos del área creían que la pareja habría hecho un viaje a Nueva York donde vivieron hasta hace poco.

“Es un incidente desafortunado donde ambos posiblemente murieron al mismo tiempo por una sobredosis y al ser de otra población y no tener a nadie conocido fue ya demasiado tarde cuando fueron descubiertos”, dijo el capitan de la policía de Johnstown, Chad Miller.

Miller agregó que oficiales de emergencia fueron llamados a la residencia en noviembre tras una amenaza de sobredosis por parte del hombre.

Trabajadores sociales del departamento de niños luego fueron a la vivienda y se encontraron con la madre y el padre al igual que la bebé, añadieron las autoridades.

“Los trabajadores revisaron la casa y verificaron que todo estuviera en orden, había suficiente comida y la menor parecía estar bien cuidada”, agregaron los trabajadores sociales.

Vanguardia