Un canguro se abalanzó sobre Sharon Heinrich, de 45 años, mientras paseaba en bicicleta junto a una amiga en un camino dedicado a la práctica del senderismo y del ciclismo en el valle de Clare, informó la Agencia AFP.
“Me usó como un pequeño airbag”, dijo la víctima a los medios locales para referirse al accidente que destruyó sus implantes mamarios.
“Lo vi y pensé ‘oh, qué monada’ y justo después estaba encima de mí”, añadió.
“El canguro (…) nos tiró de las bicicletas, me usó como un pequeño airbag y después se abalanzó sobre Helen y huyó”, contó a la cadena Australian Broadcasting Corporation (ABC).
Heinrich sufrió la ruptura de sus prótesis mamarias, fisuras en tres costillas, rasguños y perdió la sensibilidad en una pierna, mientras que su amiga Helen Salter padeció una conmoción cerebral y un traumatismo cervical.
“(Los implantes) son de silicona y solución salina. Esta solución se filtra hacia el cuerpo pero la silicona se solidifica, lo que hace que permanezca en la zona y es muy doloroso, está junto a las costillas rotas”, expresó a la televisión nacional.