¿Cuál es el lugar más caro en el mundo para los viciosos?

Darse el gusto de consumir drogas, alcohol y cigarrillos puede costarle tan sólo 41.10 dólares a la semana en Laos y la enorme suma de mil 441.50 dólares en Japón, según el Bloomberg Vice Index.

Bloomberg comparó el precio de una canasta de productos —tabaco, alcohol, anfetamina, cannabis, cocaína y opioides— en más de 100 países en relación con EU, donde el costo de vicios es de casi 400 dólares, o sea aproximadamente un tercio del ingreso semanal.

En costos absolutos, los precios más baratos se encuentran en Congo, Honduras y Laos. En el otro extremo de la balanza, Japón es el país más caro con Nueva Zelanda y Australia pisándole los talones. Una canasta de productos se consigue por debajo de 100 dólares en 18 países, todos ellos mercados emergentes o fronterizos, desde Perú hasta Camboya. Muchos de estos lugares están situados cerca de la fuente, como el Triángulo de Oro de la región productora de opio en Asia.
“Todo se reduce a los costos de distribución”, dijo Peter Reuter, profesor en la Escuela de Política Pública y el Departamento de Criminología de la Universidad de Maryland. “Estar cerca del productor baja los costos”.

Lo que ponemos en una canasta es lo siguiente: un paquete de cigarrillos, de las marcas más populares y de primera línea; una botella de bebidas alcohólicas, como cerveza, vino y licores; un gramo de estimulantes tipo anfetamina —anfetamina, metanfetamina y/o éxtasis—; un gramo de cannabis, incluyendo marihuana en hierba, resina de hachís y/o aceite de cannabis; un gramo de cocaína, ya sea en forma de sales, pasta o base; un gramo de opioides, incluidos heroína y/u opio.

Bloomberg extrajo información de su propia investigación, del Informe Mundial sobre Drogas anual publicado por Naciones Unidas además de datos de la Organización Mundial de la Salud. Los salarios se basaron en datos del producto interno bruto correspondientes a 2016. La recolección de datos en esta área es difícil y las encuestas sufren retrasos. El índice no hace un seguimiento de la prostitución y el juego.

EL ESTUDIO
El Bloomberg Vice Index permite ver los aspectos económicos que hay detrás de nuestros malos hábitos. El cumplimiento de la ley, por ejemplo, es fundamental a la hora de determinar los precios de las drogas.

En Filipinas, miles de drogadictos y traficantes fueron asesinados a raíz de una represión gubernamental. En Tailandia, hay historias aleccionadoras de mochileros enviados a la cárcel para enfrentar la pena capital por haber sido atrapados con una pequeña provisión de marihuana. Nuestro índice refleja ese riesgo.

“Los precios de las drogas ilegales tienen, naturalmente, un recargo que refleja el fervor local por el cumplimiento de la ley”, dijo Philip J. Cook, profesor en la Escuela Sanford de Política Pública en la Duke University. “Lo mismo puede decirse para las materias primas legales que pagan mucho impuesto, ya que el precio de la calle puede verse dominado por productos de contrabando”.

El precio de productos como el alcohol y del tabaco, en cambio, es más un reflejo de los impuestos locales.

“Los consumidores de bajos ingresos quizá prefieran fumar Marlboro y beber Heineken, pero los reemplazan por lo que considerarían marcas inferiores que son más baratas”, dijo Cook. “Los países de ingreso bajo tienen precios bajos para las marcas de mayor consumo porque es lo que los consumidores pueden pagar”.

Analizar la canasta de vicios en relación con el ingreso revela algunas sorpresas. Según esos criterios, los países de ingreso alto como Luxemburgo y Suiza ofrecen el mejor valor. En Venezuela, empero, la inflación galopante hace que los venezolanos tengan que pagar 17 veces sus salarios semanales.

El Financiero