En mayo del 2015, Martin Duram fue encontrado muerto en su apartamento de Michigan con cinco disparos, junto a su esposa con una herida en la cabeza, reveló Excélsior.
Por desgracia Duram falleció, pero su esposa Glenna logró recuperarse de sus heridas y se ha convertido en la principal sospechosa después que los padres de Martin escucharan algo bastante curioso del loro de su hijo.
Lilian y Charles Duram documentaron en un video como el loro africano, llamado Bud, repitió en varias ocasiones una especie de conversación, con cambios de tonalidad y la frase ‘No dispares, no dispares’.
Los padres creen que esta es prueba suficiente para constatar que Glenna mató a su esposo, aunque sus declaraciones a la policía apuntan lo contrario.
El fiscal Rober Springstead afirmó que después de observar el video tomara una decisión sobre presentar cargos, después de que termine la investigación.