Moscú. El presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, admitió este jueves por primera vez que Kiev podría aceptar una fórmula de compromiso que le permita recuperar los territorios ocupados con el tiempo y por la vía diplomática.
“Si pudiéramos encontrar una fórmula de compromiso que asegure el regreso de esos territorios (Donietsk, Lugansk, Jersón, Zaporiyia y Crimea, que el Kremlin ya incorporó a su Constitución como parte de la Federación Rusa) más adelante y por la vía diplomática, creo que, probablemente, respecto a algunos de estos territorios será la única vía posible”, afirmó Zelensky al reunirse con empresarios de la región de Chernígov, en el norte de Ucrania.
El mandatario mencionó, de acuerdo con el despacho de la agencia noticiosa Interfax-Ucrania, también lo que Kiev considera dos líneas rojas: no reconocerá como ruso ninguno de los territorios ocupados ni va a reducir su ejército, exigencias de Rusia, junto con la renuncia de Ucrania a su ingreso a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, para iniciar negociaciones de paz.
“Es territorio ucranio, parte inalienable de Ucrania”, enfatizó en relación con la primera línea roja y agregó acerca de la segunda: “Para nosotros es prioritario tener un ejército fuerte. Por eso, es también una línea roja y no habrá ninguna reducción de nuestras fuerzas armadas”.
Zelensky se mostró optimista de alcanzar “en las próximas semanas o meses” un alto el fuego completo. “A día de hoy, los estadunidenses y los europeos tienen sus propios intereses, pero todos coincidimos en lograr cuanto antes un cese de hostilidades”, indicó y explicó por qué aún no se ha conseguido: “Todo depende de la presión sobre los rusos, de llegar a eso. Creo que es posible hacerlo al máximo en las próximas semanas o meses. Sí, puede pasar de modo distinto. A veces se arregla todo en un instante”.
Entre tanto, el ministerio ruso de Defensa volvió a acusar a Ucrania de violar la moratoria energética “a diario y de manera unilateral” y su contraparte ucrania aseguró que son “falsedades” y sostiene que es Rusia la que no respeta la tregua.
Según un comunicado el departamento castrense ruso, el ejército ucranio “atacó en las 24 horas recientes cuatro instalaciones energéticas en las regiones de Kursk y Belgorod”, dejando sin luz a miles de personas.
El Estado Mayor del ejército ucranio respondió con otro comunicado, calificando las acusaciones en su contra de “falsedades” y aseveró que es Rusia la que ha roto la tregua en repetidas ocasiones.
Tanto Moscú como Kiev, que intercambian acusaciones casi todos los días, esperan la reacción de Washington a las sendas listas de violaciones del alto el fuego energético por parte de su enemigo, que hicieron llegar las respectivas cancillerías al secretario de Estado, Marco Rubio, y al consejero de seguridad nacional, Mike Waltz.
Enviado del Kremlin en Washington
En lo que se considera la primera visita oficial a Washington de un funcionario ruso de tan alto rango, desde el 24 de febrero de 2022, cuando empezó la “operación militar especial” en Ucrania, Kiril Dmitriev, emisario del Kremlin para inversiones y cooperación económica, confirmó en su cuenta en Telegram que “el 2 y el 3 de abril voy a discutir diversos proyectos de cooperación con funcionarios de la Administración de Estados Unidos”.
Dmitriev no precisó con quién va a reunirse, pero la cadena CNN da por seguro que ya se entrevistó con Steve Witkoff, emisario especial del presidente Donald Trump para Oriente Medio también implicado en los contactos con Rusia.
“En la actualidad en el camino para restablecer una interacción constructiva en muchos países del mundo hay fuerzas interesadas en mantener la tensión. Estas fuerzas distorsionan de manera deliberada la posición de Rusia, tratando de impedir cualquier paso hacia el diálogo, sin escatimar para ello ni dinero ni recursos”, escribió Dmitriev en su cuenta a modo de explicar la misión que le encomendó el presidente Vladimir Putin.
Para poder entrar a Estados Unidos, la Administración Trump suspendió las sanciones contra Dmitriev, quien también es presidente del Fondo de Inversiones Directas de Rusia y cuya esposa, Natalia Popova, es íntima amiga y socia de una de las hijas de Putin.
Source: Mundo