Aterrizajes al extremo; viaje sólo para valientes

Muchos viajeros no sólo deben soportar las largas filas en un aeropuerto, los empleados déspotas, la comida cara o los retrasos en vuelos, también deben enfrentar los riesgos que corren al aterrizar en algunas pistas. El portal de la cadena británica BBC destaca algunas de las más peligrosas.

De los más peligrosos

El aeropuerto Tenzing-Hillary, de Nepal, está hecho especialmente para aventureros.

Está oculto en las alturas de Lukla, un pueblo del Himalaya, y su pista de 460 metros tiene una inclinación de 12%. Sólo se puede acceder a él con pequeños aviones de ala fija, señala la BBC, citando a usuarios del sitio webQuora.com

De acuerdo con el periódico India Today, la veintena de aterrizajes y despegues que se hacían al día en Tezing-Hillary se multiplicaron el mes pasado. Al norte de la pista están las montañas y al sur un precipicio de 600 metros, que no deja margen para el error.

Llegue a una pista acuática

El aeropuerto de Barra, en Escocia, es imposible de visualizar si hay marea alta. “Es el único aeropuerto del mundo en el que los vuelos programados utilizan la playa como pista de aterrizaje”, aseguró Amit Kushwaha, usuario de Quora.

Es la misma marea la que marca el horario de salidas y llegadas en ese aeropuerto, que está situado en la bahía de Traigh Mhor, en Barra.

De acuerdo con la BBC, sus pistas están dispuestas en forma triangular, marcadas por postes de madera sobre la arena que sirven de guía.

A segundos de caer en el Índico

Muchos pilotos se preocupan al saber que deberán aterrizar en el aeropuerto internacional de Male, en las Maldivas, pues es la única pista de asfalto, situada a sólo dos metros sobre el nivel del mar, y que ocupa toda la longitud de la isla Hulhule, en el atolón Male Norte.

Con un pequeño error de cálculo el avión podría terminar en el océano Índico. “Es uno de los pocos aeropuertos del mundo que comienza y termina en el agua”, indica Peter Baskerville, otro usuario, citado por la BBC.

Y como Hulhule –una de las mil 192 islas de coral dispersas en 90 mil kilómetros cuadrados– se usa principalmente como aeropuerto, una vez aterrizando los visitantes suelen tomar lanchas rápidas para llegar a su destino.

Espacio limitado

El aeropuerto Juancho E. Yrausquin, en la isla caribeña de Saba, es lugar de miedo, pero no por su aspecto, sino porque su pista de aterrizaje es la más corta del mundo.

Mide unos 396 metros, cuando lo normal es que tenga una longitud de entre mil 800 y dos mil 400 metros, lo que significa que sólo los aparatos que pueden aminorar la velocidad con mucha rapidez, logran aterrizar ahí.

Un error y caerá en el río

La única pista de Telluride está construida sobre una plataforma en las Montañas Rocosas, en Estados Unidos, junto a una caída de 300 metros sobre el río San Miguel.

Sin embargo, gracias a las reformas de 2009, ha sido posible que aterricen ahí aparatos más grandes. No obstante, la guía Seguridad para Volar sobre las Montañas recomienda a los pilotos de aviones ligeros que no intenten aterrizajes nocturnos.

Una llegada de infarto

Saber que aterrizarían en el aeropuerto Kai Tak de Hong Kong, hoy clausurado, significaba para los pasajeros un “ataque al corazón” y así le pusieron por sobrenombre a la pista.

Ya no existe el aeropuerto Kai Tak, pero fue una de las maravillas del mundo de la aviación mientras estuvo en funcionamiento (entre 1925 y 1998)”, detalló Jay Wacker en Quora. “No era más que un poco de terreno robado a un puerto y tenía edificios altos en ambos lados”, explicó.

Para muchos viajeros estas experiencias son maravillosas, pero para otros, el riesgo de cada aterrizaje representa la parte amarga de su aventura lejos de casa.