Maru Campos se vio obligada a romper el pacto de silencio en torno a la tensa y violenta reunión que sostuvo con la presidente Claudia Sheinbaum, el pasado 19 de septiembre en el aeropuerto de nuestra querida Ciudad Juárez.
Si bien ese pacto de silencio fue reconocido en la entrevista que tuvo Maru con Latinus, el que de plano -dijo la gobernadora- nunca ocurrió fue uno de impunidad; jamás le ofrecieron una embajada y menos tumbar a Andrea Chávez para la coordinación estatal.
“Maru Campos no se ha doblado. No tengo oficio de mercenaria”, dijo en forma contundente.
El encuentro Maru-Sheinbaum fue -según nos explican- más bien un momento de desahogo, de catarsis, tras meses de acumulación de sentimientos.
Lo que ocurrió en esta versión es que la presidenta llegó con la espada desenvainada, soltó sus reproches y reclamos sobre el grave conflicto nacional ocasionado por la incursión de los agentes de la CIA en el operativo de El Pinal y la inadmisible presencia de agentes estadounidenses en la Torre Centinela.
Sheinbaum reclamaba que en Chihuahua se permitiera la entrada de agentes extranjeros por la puerta de atrás, sin la debida coordinación con el Gobierno federal. Reprochó que por culpa de Maru, la relación México-Estados Unidos se encontraba por los suelos.
Y, para rematar, le reprochó haberla llamado públicamente “la presidenta de la muerte”, cosa que Maru no aceptó, tampoco negó, pero por si las moscas se disculpó.
Ahora que la gobernadora tampoco llegó precisamente con un ramo de flores. Según su relato, le reclamó la ausencia de fuerzas federales en regiones golpeadas por la violencia, la falta de sensibilidad hacia Chihuahua y lo que considera una protección política a personajes de Morena.
Se comprometió a verificar el asunto de la Torre, pero de antemano le juro a la presidente que no tenía conocimiento de que se hubiera ocupado por extranjeros el piso 18 del edificio conocido como Centinela.
La discusión habría subido de tono cuando sacó Maru sus cartas. Primero puso sobre la mesa el nombre de Ariadna Montiel, a quien atribuyó presuntos vínculos con el narcotráfico y cuestionó propiedades que compró en la capital y en Guachochi y aseguró, tendrá que aclarar.
La respuesta que Maru atribuye a la presidenta fue devolverle la acusación. Válgame, según otros datos de la mandataria nacional, los supuestos nexos con el crimen organizado serían de Maru.
¡Tómala! Si el intercambio ocurrió como lo cuenta la mandataria estatal, aquello fue un encuentro entre de diatribas y lodazales.
El fondo del pleito para la gobernadora es que el país, Chihuahua y particularmente Juárez viven una crisis de violencia que no admite discursos triunfalistas. Juárez sigue cargando con una parte importante de los homicidios violentos del estado, mientras Morena gobierna el municipio desde hace cinco años.
La gobernadora también insistió en que Morena pretende llevar a Chihuahua a un escenario político inaceptable para ella, al acusar que se ha escogido a un coordinador con presuntos vínculos criminales; así es, puso sobre la mesa a Cruz Pérez, quien es por cierto alcalde de acá de Juaritos Place.
De ahí su sentencia: no hay pacto, no entregará el estado y no piensa facilitarle el camino a la Cuarta Transformación. Dicho en cristiano, Maru quiere dejar claro que no piensa negociar su futuro político a cambio de apagar el incendio que provocó el caso El Pinal.
La entrevista también dejó material para seguir rascándole al expediente del exfiscal César Jáuregui, hoy preso en el Altiplano. Maru reconoció que Guillermo Arturo Zuany había perdido su visa estadounidense, que ella pidió su salida y que posteriormente fue recontratado, luego de que Jáuregui le informara que los problemas estaban resueltos.
La gobernadora aseguró además que Jáuregui desoyó sus advertencias después de los acontecimientos de El Pinal y que insistió en manejar el asunto por su cuenta, convencido de que podía librarla.
Por cierto, Maru contó que, al terminar la reunión, Sheinbaum se quedó sin su equipo cerca y que ella terminó acompañándola por cortesía política.
Bastante intensa la reunión. Que tanto es apegado a la verdad lo dicho, eso no toca a las Lenguas Viperinas aclararlo, sólo decir… Al tiempo, la verdad será libre… No cómo otros…
Hasta mañana.







