El secretario de Salud, David Kershenobich, descartó que exista un brote activo de ciclosporiasis en México, enfermedad conocida popularmente como “diarrea explosiva”, luego de los recientes reportes de contagios en Estados Unidos y entre viajeros del Reino Unido que visitaron el país. El funcionario llamó a la población a mantener la calma y aseguró que las autoridades mexicanas actuaron de manera inmediata para investigar cualquier posible riesgo sanitario.
Kershenobich informó que entre el 25 de mayo y el 31 de julio fueron identificados 33 casos nacionales distribuidos en 13 estados, cantidad que, de acuerdo con el Gobierno de México, representa apenas el 0.00002% de la población. Explicó que es un parásito presente en distintas regiones del mundo y que cada año se registran algunos casos en el país, sin que esto represente necesariamente una emergencia epidemiológica.
La Secretaría de Salud activó protocolos de investigación y vigilancia por medio de la Dirección General de Epidemiología y la Cofepris, en coordinación con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria. Hasta el momento, las muestras analizadas por México y Estados Unidos no han detectado la presencia del parásito en la empacadora investigada en Guanajuato, mientras que los estudios realizados en hoteles de Quintana Roo continúan en proceso.
El secretario explicó que la transmisión de persona a persona es poco común y que el principal riesgo se encuentra en el consumo de frutas, verduras o agua contaminadas. Por ello, recomendó lavar y desinfectar correctamente los alimentos, pelarlos o cocinarlos, consumir únicamente agua potable o hervida y lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos. “La mejor herramienta para proteger la salud de la población es actuar oportunamente, y eso es exactamente lo que estamos haciendo”, afirmó.







