La presidenta Claudia Sheinbaum informó que México negocia con Estados Unidos una modificación a las reglas de origen del T-MEC, con el objetivo de que las autopartes y componentes fabricados en territorio mexicano también sean considerados para reducir los aranceles que Washington aplica a los vehículos exportados. Explicó que actualmente Estados Unidos solo descuenta del arancel el contenido producido en su propio país, pese a que la industria automotriz de Norteamérica opera de manera integrada entre México, Estados Unidos y Canadá.
La mandataria señaló que el gobierno estadounidense busca endurecer las reglas de origen, elevando el porcentaje de contenido regional que deben tener los vehículos para acceder a beneficios comerciales. México, dijo, está de acuerdo en fortalecer esas reglas, siempre y cuando el contenido fabricado en el país también sea reconocido. “No solamente se descuente lo fabricado en Estados Unidos, sino también lo que se fabrique en México”, explicó.
Sheinbaum añadió que este es uno de los principales temas que se negocian con la Secretaría de Comercio de Estados Unidos y el Representante Comercial de ese país. Además, recordó que el T-MEC permanecerá vigente por diez años con revisiones anuales, aunque México busca alcanzar un acuerdo que otorgue mayor certidumbre al tratado y que las futuras revisiones se concentren únicamente en verificar el cumplimiento de los compromisos que se pacten durante la revisión actual.








