México y la Unión Europea firmaron este 22 de mayo de 2026, en Ciudad de México, la modernización de su Acuerdo Global, con el objetivo de fortalecer la relación política, comercial, económica y de cooperación entre ambas regiones. En el acto participaron la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
El acuerdo fue firmado para actualizar el marco de relación que México y la Unión Europea mantienen desde el año 2000. Esta nueva etapa busca ampliar el comercio, atraer inversiones, fortalecer cadenas productivas y abrir oportunidades en sectores estratégicos como energías limpias, electromovilidad, industria farmacéutica, agroindustria sostenible, movilidad, innovación científica, inteligencia artificial y desarrollo tecnológico.
Durante el encuentro también se adoptó una declaración conjunta sobre comercio e igualdad de género, con la finalidad de que los beneficios del acuerdo lleguen por igual a mujeres y hombres. Ursula von der Leyen anunció además seis nuevos proyectos por 4 millones de euros, equivalentes aproximadamente a 80 millones de pesos, enfocados en combatir la violencia contra mujeres y niñas en México, así como brindarles apoyo institucional y social.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que los acuerdos firmados representan mucho más que instrumentos comerciales, ya que consolidan una relación estratégica basada en el respeto mutuo, la igualdad entre naciones y la confianza en un futuro común. También agradeció el fondo dispuesto por la Unión Europea para fortalecer el Plan México, al considerarlo una muestra de cooperación para el desarrollo.Con este acuerdo, México busca diversificar sus relaciones económicas más allá de América del Norte y aumentar sus exportaciones hacia Europa. De acuerdo con reportes internacionales, las exportaciones mexicanas a la Unión Europea podrían pasar de 24 mil millones de dólares a 36 mil millones de dólares para 2030.El acuerdo aún deberá avanzar en sus procesos de aprobación correspondientes, incluido el Parlamento Europeo, antes de entrar plenamente en vigor. Aun así, la firma marca un paso relevante para México y Europa en comercio, inversión, cooperación internacional e igualdad de género.







