La Corte Suprema de Estados Unidos resolvió que los niños nacidos en territorio estadounidense de padres que se encuentran en el país de manera ilegal o temporal mantienen su derecho a la ciudadanía por nacimiento. El fallo se da luego de que la administración del presidente Donald Trump anunciara su intención de limitar ese derecho.
La resolución corresponde al caso Trump contra Barbara, llamado así porque enfrenta jurídicamente al Gobierno de Trump con Barbara, una mujer hondureña identificada únicamente por su nombre para proteger su identidad. Ella participó como demandante en representación de las familias cuyos hijos podrían resultar afectados por la orden ejecutiva del mandatario.
El máximo tribunal determinó que estos menores se encuentran sujetos a la jurisdicción estadounidense y, por lo tanto, están protegidos por la Cláusula de Ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda. La decisión representa un revés para la política migratoria de Trump y mantiene vigente el reconocimiento de la ciudadanía desde el nacimiento, independientemente de la situación migratoria de los padres.








