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🐍⚡ LA COLUMNA/El monopolio de las interrupciones

Hoy solo por hoy respetaremos el termino de interrupciones del servicio cuando hablemos de apagones eléctricos. Puede que esa denominación intente aterciopelar el hecho concreto de que miles de familias enteras pasan hasta dos días sin el servicio de energía; hacer menos molesta la molestia.

Pero, el calor sigue siendo el mismo, los alimentos se echan a perder igual y todos los procesos domésticos que demandan electricidad se suspenden. Uno de los aspectos más sensibles es la climatización del hogar, donde se presentan hasta alteraciones del sueño.

Aquí en Juárez el pasado lunes vecinos de la colonia Revolución Mexicana, reportaron casi 24 horas sin electricidad. En la México 68 también se presentaron fallas similares.

Lo preocupante es que estas interrupciones ya dejaron de ser casos aislados. Cada verano aparecen con mayor frecuencia y cada verano parecen durar más tiempo.

La explicación oficial siempre apunta a trabajos de mantenimiento, sobrecargas o fallas imprevistas, pero la percepción de la ciudadanía es distinta: sienten que la infraestructura ya quedó rebasada por la demanda de una ciudad que sigue creciendo.

Y mientras eso ocurre en las colonias, el problema también alcanza a la industria maquiladora. La electricidad dejó de ser solamente un servicio público; hoy también representa una condición indispensable para que miles de trabajadores puedan desempeñar su jornada en un ambiente seguro.

Esta semana llegaron a CDJ Noticias denuncias de trabajadores de Tecma Planta 42, ubicada frente a Smart Independencia.

Aseguran que existen áreas donde el sistema de aire acondicionado simplemente no funciona y que desde las ocho de la mañana el calor dentro de la nave se vuelve prácticamente insoportable.

También afirman haber reportado la situación al gerente de planta, Armando Sánchez, y al área de producción, sin que hasta ahora exista una respuesta que resuelva el problema.

Para estos casos existe una Norma Oficial Mexicana, la NOM-015-STPS-2001, que establece medidas para proteger a los trabajadores expuestos a temperaturas extremas. Entre otras disposiciones contempla tiempos de recuperación cuando el calor supera los límites permitidos, precisamente para evitar afectaciones a la salud de quienes permanecen durante horas en esas condiciones.

Vale la pena recordar que Ciudad Juárez vive veranos cada vez más intensos. En una línea de producción, donde el esfuerzo físico es constante, la falta de climatización puede provocar agotamiento, deshidratación, golpes de calor y una disminución importante en las condiciones de seguridad. Nadie debería trabajar bajo esas circunstancias.

Todo esto lleva a una reflexión inevitable. Si las interrupciones eléctricas siguen aumentando y las temperaturas continúan rompiendo récords, la presión sobre hogares, comercios e industria será cada vez mayor.

La dialéctica oficial podrá insistir en llamarlas interrupciones. Pero para quien pasa una noche completa sin electricidad, para quien pierde sus alimentos o para quien trabaja ocho o diez horas bajo un calor sofocante, seguirán siendo apagones. Y el nombre, por elegante que parezca, jamás resolverá el problema.

Mientras tanto programas y proyectos para energías limpias y ecológicas siguen durmiendo el sueño de los justos. Los políticos siguen haciendo política y los problemas domésticos les son completamente insignificantes.

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