Ciudad Juárez.– Ansiedad, depresión, estrés postraumático y problemas para controlar impulsos son algunas de las afectaciones que han detectado entre niñas, niños y adolescentes del suroriente de Ciudad Juárez, una zona que enfrenta una fuerte exposición a la violencia, señaló Armando Cabrera, coordinador del programa “Plenamente”. La estrategia busca intervenir no solamente con los menores, sino también con padres de familia y docentes.
Cabrera explicó que Plenamente, implementado desde La Tienda del Cristo, trabaja principalmente en educación y salud mental. Durante alrededor de cinco años han atendido distintos grupos de la ciudad, aunque identificó al suroriente como una de las áreas donde las condiciones sociales y la violencia generan mayores repercusiones emocionales en las familias.
Entre las problemáticas observadas mencionó ansiedad, depresión, estrés postraumático e impulsividad en menores que crecen en entornos marcados por hechos violentos y muertes. Indicó que esas condiciones también alcanzan a los padres de familia y terminan reflejándose dentro de las escuelas, donde los maestros deben enfrentar dificultades de conducta y control emocional mientras desarrollan sus actividades educativas.
Por ello, el programa incorpora trabajo con docentes para fortalecer su manejo emocional y brindarles herramientas frente a situaciones complejas dentro de las aulas. Cabrera señaló además que las intervenciones buscan favorecer que los estudiantes permanezcan en la escuela, disminuir embarazos entre jóvenes y mejorar la convivencia, trabajando de manera conjunta con alumnos, maestros y familias.
El coordinador advirtió que las consecuencias de la pandemia y los distintos episodios de violencia han dejado cargas emocionales que todavía están presentes. “Venimos cargando tanto los niños, venimos cargando los padres, cargando los maestros”, resumió, al señalar que atender la salud mental de una comunidad requiere intervenir en todo el entorno que rodea a los menores.







