La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró este viernes que los drones detectados en la frontera entre México y Estados Unidos son principalmente equipos comerciales utilizados por traficantes de personas, conocidos como “polleros”, para vigilar los movimientos de la Patrulla Fronteriza y otras autoridades estadounidenses. La mandataria precisó que, a diferencia de lo que ocurre en estados como Michoacán y Sinaloa, en la zona fronteriza no se trata generalmente de drones equipados con armas o explosivos, sino de dispositivos empleados para facilitar el cruce ilegal de personas.
Durante la conferencia mañanera, el secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, explicó que México mantiene coordinación con Estados Unidos en materia antidrones y realiza patrullajes en la frontera con equipos capaces de detectar e inhibir este tipo de dispositivos. Como parte de la Operación Frontera Norte, permanecen desplegados alrededor de 10 mil elementos de la Guardia Nacional y más de 3 mil efectivos del Ejército, además de efectuarse las denominadas “operaciones espejo”, en las que cada país realiza recorridos de vigilancia dentro de su propio territorio.
Trevilla señaló que hasta el momento no se ha detectado un incremento significativo en el uso de drones por parte de grupos criminales del lado mexicano. Actualmente México y Estados Unidos desarrollan la operación binacional “Águila Alta” en la franja Tijuana-San Diego, cuyo objetivo es detectar e inhabilitar drones comerciales empleados por delincuentes para observar a las autoridades mientras realizan actividades relacionadas con el tráfico de personas y drogas. La segunda etapa del operativo permanecerá activa hasta el próximo 21 de septiembre.
Sheinbaum insistió en diferenciar el fenómeno fronterizo del uso criminal de drones registrado en otras regiones del país. Explicó que en Michoacán y Sinaloa existen antecedentes de grupos delictivos que utilizan estos aparatos con otros fines, mientras que en la frontera predominan los equipos comerciales para labores de vigilancia. Asimismo, destacó la fuerte disminución de la migración irregular hacia Estados Unidos, al señalar que de niveles cercanos a 20 mil personas diarias en diciembre de 2023, actualmente se registran alrededor de 300 a 350 encuentros diarios con autoridades estadounidenses, quienes posteriormente realizan los procedimientos correspondientes de retorno.







